Palabras que son flores que son frutos que son actos...
Octavio Paz: La estación violenta
Edición y nota: Manuel Cabesa
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Se cumplen 70 años de la publicación de Aullido de Allen Ginsberg, uno de los principales poemas de la literatura norteamericana, solo comparable en influencia a El cuervo de Poe, Canto a mí mismo de Whitman o La tierra baldía de Eliot. Proclama de una rebelión que todavía permanece vigente y se manifiesta a nivel global en donde los psicotrópicos han sido sustituidos por anfetaminas mediáticas; en esta oportunidad los integrantes de Libertad Bajo Palabra asumen el reto de continuar el viaje...
(mcabesa)
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Aullidos
"Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas, histéricas, desnudas..."
Allen Ginsberg, Howl (1956)
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La oscuridad
a pleno sol en mi ciudad
me hace mirar con avidez
unos números fatídicos
inexorables ya están en rojo.
¿Podrá Ginsberg esperar
la resurrección de la luz?
Julio César Pérez
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Sus pasos lo llevaron
al acantilado
En su mente extraviada
solo había un pensamiento
Qué hallaría
en esas profundidades
Con una firmeza
envidiable para su edad
abrió sus brazos
Y se lanzó al vacío
Julia Liendo
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La poesía es escrita
cuando se lee primero la vida,
sus ranuras más profundas
y sensibles,
las cicatrices y heridas.
Alejandro Ramírez
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Nuevos aullidos
Elige un empleo,
una familia y una profesión.
Una vida equipada
con dispositivos
y redes sociales.
Opta por créditos
sin acumular intereses
eleva tu deuda
hasta el último centavo.
Cuando en tu mente aparezcan:
los fantasmas de la histeria
por el hambre insatisfecha
con la fantasía del lujo.
Corre,
desnuda el cerebro y tu piel,
sacude las tecnologías creadas
para fenecer
en la demencia masiva.
Ysbel Mejías
Para Allen Ginsberg
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"La poesía no es solamente palabras en una página"...
A.G
La poesía está
en todo lo que existe,
en lo que sentimos,
camina a nuestro lado
muchas veces,
sin hacer ruido.
Otras en el tumulto,
en una tarde cualquiera
en una puesta de sol
en la mirada de un niño
en el ultimo abrazo
del que parte
y no regresará.
La poesía
tiene vida,
color...
y respira.
Liris Miyares
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Escuchas los susurros
moribundos
de las catacumbas
Días eclipsados...
Hambriento país
de insomnes
con su invisible hilo
de agonía a la espera
de la tijera segadora
de esta demencial vida
Dilcia Zamora
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Se enteró
de su propia verdad
perdida en su memoria
Optó por predicarla
entre los poetas
Descubrieron las miserias
de su existencia.
Entonces quedaron desnudos,
alimentados de mariposas
oscuras y solos
con su locura
Julio César Pérez
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Así, como el Rey,
ella se paseaba desnuda
y famélica
por las calles de la ciudad.
Nadie le advertía
que su vestuario de "laiks"
no bastaba para cubrir su estampa.
En el recodo de alguna red
dejó colgado el cerebro
estropeado y adicto a la inmediatez.
Total... en la era del artificio intelectualoide
de nada sirve cargar ése peso
sobre los hombros.
Ayer, la vieron llorar
histérica
ansiosa.
Le habían pedido leer
un texto de una cuartilla
y se cansó.
¡¿Acaso no saben
que doné mi cerebro!?
Gritaba y gritaba
Reclamó tanta maldad
tanta inconsecuencia
con ella que solo lee
textos menores a 160 caracteres
Ninfa Monasterios Guevara
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Somos el futuro postergado
de una mente brillante
visionaria
Testigos ausentes
viajeros de un tiempo
sin pasado ni futuro
Somos el dolor
atravesando los huesos
como esquirlas de hielo
Somos la imagen de un eco
que flota con las hojas
de los árboles
Somos
la estirpe desvanecida
de quienes empuñaban
el verbo lúcido contundente
que amansaba las aguas.
Laura Luque
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No sé si eran
las mejores mentes,
pero las vi,
famélicas,
hastiadas,
franela roja,
puño en alto,
esperando un cilindro de gas
o una bolsa de comida
que acallara el hambre
o sus ecos.
Por ahí los vi,
con sus vientres hinchados
y sus bocas aguardientosas
a la espera de la dádiva
de algún político en funciones,
zapatos rotos frente
al Toyota de este año.
Cipriano Castro
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Intentando visibilizar sus traumas en el infinito, mientras insisten en invisibilizar sus gritos solitarios.
Los vi arrastrarse por las calles de madrugada, diciendo que van a tener una situación rara con sus propios demonios; buscando un refugio cognitivo en el fondo de un vaso y rezando por un destello de empatía en pantallas congeladas.
Es otro beta, hermano, este dolor moderno que nos quema, un sesgo identitario atrapado entre el asfalto y el vacío, donde el empoderamiento se vende en cómodas cuotas y la resiliencia es el disfraz de los que ya no pueden más.
Vi a poetas de vanguardia fracasar en su emprendimiento, de
vivir mendigando amor bajo el peso de nuevas narrativas de éxitos y todo se reduce a un constante espóiler de la caída.
¡¡Jajaja nacimos siendo la versión beta de un futuro que ya caducó!!
Emalida Viloria
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Taller Libertad Bajo Palabra (07/09/2026)

















