jueves, 28 de mayo de 2026

Lecciones que deja Un poeta al cine venezolano


-Miguel Guédez-


La reciente película colombiana, Un poeta, no solamente destaca por el acierto del protagonista para un papel tan complejo y lleno de matices, sino que el film se sustenta en un guion que revela un nivel de análisis y comprensión de la sociedad en la que se desenvuelve la historia.

Pero para entender Un poeta, tenemos que viajar un poco en el tiempo y revisar las virtudes que nos dejó para la historia del cine el Neorrealismo italiano. El protagonista de Ladrón de bicicletas fue un hombre simple, de pueblo y no actor, aunque en un principio a Victtorio De Sica le propusieron trabajar con actores de renombre, él rehusó las propuestas, porque sabía que el rostro que daría la talla de la tragedia popular de la postguerra, debía hallarlo entre la gente común que más había sufrido, era un rostro que ya estaba configurado por las carencias y que no debía sobreactuar para dar con la emoción, el despojo y la miseria, pero conservando lo más frágil, a pesar de todo, la honestidad, el honor y la humildad inherente a su clase.

Fellini también nos dejó una anécdota interesante para la construcción de personajes realistas, en La Strada, con la búsqueda de la chaqueta de Zampanó. El productor le llevaba chaquetas todos los días para su protagonista, Anthony Quinn, pero Fellini las rechazaba por ser muy nuevas, o de estilos muy refinados, y el personaje era un cirquero nómada que viajaba de pueblo en pueblo, por lo que la prenda debía ser cónsona con esa vida desgastante. Hasta que un día iban por la calle y se consiguieron a un campesino que llevaba una chaqueta llevada por el sol y el trabajo duro, y Fellini no dudo en que había conseguido la prenda ideal. El campesino no la quería vender porque era su atuendo de toda la vida, así que el director tuvo que redoblar la oferta para conseguirla. 

Estos pequeños detalles, entre muchísimos otros, que nos ha legado el Neorrealismo italiano están presentes en Un poeta, una película de bajo presupuesto latinoamericana, pero con un gran acierto en la historia, en la construcción del personaje y en configuración del universo del mismo.

¿Qué es el arte sino un continuo tomar riesgos sobre la marcha? Bien sabemos que la repetición de fórmulas consabidas y manidas no llevan sino a la postura acomodaticia del realizador y a la complacencia del público. Tomar riesgos significa abrir el compás a un conjunto de posibilidades expresivas, que son infinitas, por cierto, más aún en Latinoamerica donde está todo por contar, y salir del molde que impone la industria. A todos nos gusta Un poeta, la película, pero pocos serían capaces de tenerlo como amigo en la vida real, porque estos personajes existen. ¿Qué arriesgamos al hacer una película? ¿Hasta dónde somos capaces de llegar, en términos creativos me refiero? 

Un poeta es mucho más que un personaje disímil, que no encaja, cuestionado en su vida personal y profesional, pero auténtico hasta la muerte, hasta la médula y es esa franqueza del personaje la que nos conmueve, la que nos hace interesarnos por su desdicha. Esto sumado a la radiografía social que hace el director de la sociedad colombiana, las familias populares y los círculos de poetas que representan pequeños feudos de poder. Entonces, entender el film, es conectar con un universo sumamente analizado y pensado desde un inicio, para dar como resultado este hermoso y complejo entramado histórico que hoy nos conmueve. 

En Venezuela nos falta tomar esos riesgos. Este es un país lleno de personajes vitales, complejos e indescifrables a primera vista, pero que, si nos tomamos el tiempo de hacer la tarea, y de penetrar acuciosamente en nuestra realidad, vamos a descubrir un mundo fascinante por contar, un mundo distante y alejado de los clichés en los que han encasillado al cine venezolano por décadas y del que solo algunos pocos cineastas, en sus momentos de destello, han logrado librarse de ello. Compañero de viaje, País portátil, El iluminado, Jericó, Diles que no me maten, El Amparo, son buenos ejemplos de una interpretación del país desde una óptica sincera, con personajes auténticos, no provenientes de una telenovela o de la vulgarización estandarizada del cine. Estas obras han sido el reflejo de una sociedad y de unos personajes que aún laten en las calles, en los barrios, en el campo y en los pueblos. Obras que nos han permitido entendernos en nuestras contradicciones, como Un poeta, que habita en la mayor de las desavenencias sociales e internas.

Hay un camino de posibilidades demostrado históricamente que ha dejado su huella en el cine nacional, y que nos demuestra que un cine distinto al impuesto por los grandes mercados es posible. Queda de parte de los realizadores proponerse o no, abocarse o no, a indagar, investigar e ir más allá de los convencionalismos. Un poeta demostró al mundo y a Latinoamérica que las posibilidades del cine son abismales, que las historias y los personajes diferentes están ahí frente a nosotros todos los días, pero, ¿será que no los queremos ver o qué nos lo impide?


Puede disfrutar de la película Un poeta (2025) haciendo click en el siguiente enlace: http://ok.ru/video/12539528415820

miércoles, 27 de mayo de 2026

Doce poemas de Rafael Ortega


Título: Abran la jaula (2024)

De la serie: Maderamen Twitter - desde mi pajarera

Autor: Argelio Martínez


1.


Arte poética


Lanzo las palabras

contra la pared

para que hagan ruido


Algunas veces rebotan

y me golpean en la cara

Yo pongo la otra mejilla


2.


Arte poética II


Cortante

como una hoja de papel

rasgo tus ojos cautivos


Te atrapo y te lanzo

al torbellino de pasiones absurdas

que habita dentro de mi cuerpo


3.


Este bendito lugar


Este bendito lugar es mi refugio

desde aquí se mira lejos

y mientras más lejos se mira

más cerca se ven los elementos


Este bendito lugar sirve para despedazarse

donde se puede ser un pájaro en desgracia

donde se vuelve a la inocencia


Donde el amor se pasea

como un niño perdido en el bosque


4.


Ave


Rompes el silencio del viento

con tu danza celestial

mientras el sol acaricia

tus plumas doradas


La libertad será siempre tu emblema.

Bajo el manto del misticismo,

desde lo alto observas el mundo

con mirada audaz y luminosa


Tu espíritu salvaje jamás se engaña

Águila, símbolo de nobleza,

eres poesía viva

que surca el horizonte


5.

a S.B.


 ENTRO Y SALGO

a placer del tacto

cada vez que siento

la necesidad de poseerte

como un trofeo de caza

como un cazador furtivo

que contempla tus espasmos

de animal huraño

Inmerso

en la humedad de tu deseo


6.


¡Por favor, no me inviten!

 

El tiempo de los poetas menores se acerca

Charles Simic


No me convoquen

a coloquios de poetas

¡Por favor,

no me inviten!


Yo no sé decir:

¡Qué grande eres, poeta!

ni me desvivo

entre versos panegíricos


Yo te leo, tú me lees,

él nos lee, nosotros nos leemos,

vosotros nos admiraréis y ellos también


Tampoco sé cómo acicalar

egos hambrientos de brillo

ni emular las antiguas

prácticas de alabanza


Apartada de ostentaciones

está mi morada

cerca del torrente sanguíneo

de la realidad urbana


Lejos, muy lejos,

de cuerpos acólitos

materias sumisas

y prodigios de papel


7.


Sacerdotisa del verbo


a Skarlet Boguier


Un día delirante bastó para matar,

de una sola puñalada,

todo resto de cordura.

Musa embriagada de luz,

sacerdotisa del verbo, corazón de obsidiana,

en mis dedos guardo la savia de tu materia.


Como rocas de magma ancestral creamos memoria en el sonido

somos almas que comparten los mismos latidos

y escapan hacia la ciudad de la subversión.


Estaré allí como el ave que bate sus alas al sol

y los gatos que aguardan tu llegada

para luego afrontar esta vida llena de tiempo.


8.


Mis razones


a César León


Porque no compito con nadie

porque me siento nadie


Porque soy como una daga oxidada

enterrada en el ojo del huracán


Porque siempre llego tarde

a la repartición de almas y corazones


Porque siento que estoy de más

cuando de verdad estoy de sobra


Porque no tengo dinero ni nada que dar

con el permiso de Juan Gabriel


Porque colgué los guantes

sin haber peleado un solo round


Porque es de humanos errar,

caer y levantarse


He decidido bajar tranquilo al sepulcro

con el permiso de Bolívar.


9.


Maracay’s blues


a Aly Pérez


Un día feriado en Maracay parece un blues

La guitarra de Roy Buchanan

chilla como las putas de Octavio Paz


Mientras Stevie Ray Vaughan demuestra ser el mejor,

Gary Moore recorre las calles parisinas con sus dedos

Y Jeff Hailey se esfuerza por ver la luz


Mi ciudad huele a otra ciudad

A una ciudad desmembrada

donde miro rostros pateados por la miseria


El hambre talla las costillas

como el deseo que se ha ido

Ya lo dijo B.B. King


10.


HOY DESPERTÉ con la noticia de tu partida

Y el día se me hizo tan triste y azul

como el gato de aquella canción

que siempre escuchabas

mientras te alistabas

para ir al colegio cada mañana


Así te recordaré siempre

vestida de uniforme y moño en el pelo

barriendo y trapeando la casa

como una niña grande

que se jugaba la vida por ser mujer


De capa caída afronto tu ausencia

Y salgo a la calle agitando mis alas rotas

para espantar la mala jugada de la muerte

que se adelantó a tu deseo de volver a casa


a Eglée Coromoto (Caracas, Venezuela, 1953 – Santiago de Chile, 2018)

 

11.


Réquiem


a Julia Elena Rial


Algunas veces me pregunto

¿cómo me encontrará la muerte?


¿Me hallará de pie?

como un árbol viejo

débil y desvalido

desnudo de alma


¿O estaré acostado?

sobre un lecho de espumas

Inmerso en mi vanidad

como un adicto en su vicio


¿Quién se encargará de guiar mi vuelo?

O, tal vez, mi caída

¿Pasaré a un estado más elevado?


No puedo saberlo todo

en este espacio que habitamos

y se está quedando solo


 12.


Salto al vacío


a Manuel Cabesa 


No se puede alcanzar las estrellas

sin antes saltar al vacío

poseídos por la lujuria de lo desconocido


Por eso, ven, corramos el riesgo

de quedar atrapados por nuestros deseos

Que los días nos queden tan cortos como los suspiros


Cerremos los ojos para que juntos

fundidos y ciegos

caigamos al vacío como aviones de papel

Ya no tendremos que dar la cara por nuestros errores

y salir al mundo a respirar hondo para volver a empezar


Seremos (sólo) un recuerdo que coleccionar

en las estanterías del olvido

No importa si retamos la inmortalidad


Dejaremos de ser lugares comunes

Y otros invocarán nuestros nombres

más allá de la frontera de la utopía


Por eso, ven, arriesguemos nuestra sangre

para sentir el calor del fuego

Que nos digan que estamos locos y nos miren de reojo

Seamos los raros, los que dan la nota,

los que siempre lo apuran todo

y siempre se ríen de ellos mismos


Vivamos sin certificados ni tarjetas,

sin máquinas expendedoras ni envoltorios

Vivamos sin precio ni a sueldo de nada ni nadie


Con palabras vacías de juicio

sentenciemos la libertad plena

y juguemos con la inocencia de sentimientos ajenos

Y con la última sílaba muda del silencio sordo

tomemos por asalto la madrugada

con excusas frecuentes de la aurora

Por eso, ven, salta conmigo al abismo

Sin mirar hacia atrás lo menos posible

La gravedad no nos perdonará

Seis poemas de Gladys Ramos

Ilustración: Jair Ríos


Del poemario inédito Donde la piel se hace silencio 


1.


Sígueme


Sígueme

por esta selva donde crece

mi grito

entre las hojas de árboles 

torres de ajedrez terrestre

No te detengas.

haz que tu huella se alargue 

persiguiendo las mías. 

Escucha el susurro del follaje

que trata de delatar

mi presencia desprendida 

de un paraíso falso

Mientras espero, miro al cielo 

y me convierto en arcoíris 

que te sirva de faro 

para que encuentres mi paso

La raíz de mi árbol está seca.

Trae un cántaro que transgreda

las normas del vacío 

Acósame en el anochecer 

de esta isla

lejano y solitario naufragio 

entre la nada

Mójame en tus aguas 

mientras tiembla mi cuerpo

No quiero que la faca misteriosa

del destino mutile las crinejas 

de lo andado

y me convierta para ti

en historia no contada

fábula

leyenda

Y que tal vez en tu búsqueda

y mi encuentro

ocurra el transcurrir de un siglo

y otro más.


2.


Avance


Me adhiero, violenta, como la humedad que consume

a la piedra. Me retrato en esta paradoja sin destino

Trato de evadir caminos y a horcajadas sobre la resaca

de mi sangre galopo sobre mi propio desacato

Abjuro del viejo truco del cazador y la presa. Mi furor

es exquisito y ya no confundo la señal que elijo

Desecho la idea que nace en la escollera y renuncio

a la redonda circunstancia de una lagrima que rueda

indemne.

Rastreo caminos huyendo de la herida que pugna

por entreabrir orillas

Mientras avanzo se desploma a mi frente el muro

que combatía el sosiego.


3.


Nosotros los poetas


Mundo extraño 

el de nosotros

los poetas

Artífices de todo

lo no creado

Esclavos de un ente 

poderoso

que no es Dios y se parece

Hermanos de planetas

con alas 

cabezas de ángel

Y colas de vidrio

Nosotros, los de los dedos

que hurgan de noche

el ombligo de Dios

buscando

la molécula eterna

Nosotros escapados 

de los demonios

del sueño

para asistir a diario

a la cópula del Universo

y la luz

Nosotros 

ahítos de palabras

en reciclaje eterno

Y el alma siempre de hinojos

sobre el tálamo nupcial

de nuestra amante infiel

                        la poesía


4.


La faca del tiempo 


La faca del tiempo

destaja los sueños

La herida se abre

restaña la sangre 

Duele 

látigo en las venas

El alma se cubre

gasa

esparadrapo

la herida

se cierra 

calma chicha 

en la marea

secreta

de un océano interno 

sin desembocadura 


La llave invisible 

otra vez  

entreabre

la puerta

Se abre la herida 

El recuerdo escapa

del cofre donde no hay olvido

marcha 

en tren de nubes

buscando algún álbum 

de edades antiguas 


La herida 

regresa 

al sitio piadoso de la despedida 

Gasa

esparadrapo

eterno destino 


¿En cuántos milenios se cura 

la herida?   


5.


No me preguntes 


No me preguntes adónde me lleva el cauce del río donde los peces cuentan la soledad de las escamas.

Solo llámame pájaro y sabrás porqué me sientes liviana entre tus dedos.

Llámame tarde y me verás en los minutos de tu idea.

Llámame voz, silencio, grito azul, enredadera. Y me hallarás donde la urdimbre de tu sangre crece. Donde nace de golpe nuestro tiempo.

En el punto donde empieza a dolerte la palabra    


6.


¿Qué esconden esos ojos?


¿Qué esconden esos ojos con transparencia no premeditada? 

¿Acaso añoran el color de las algas durmiendo en el costado del lago cercano a la ventana?

¿Fingen ser lámparas que prende y apaga cada noche para espantar los fantasmas que la rondan?

¿Acaso es el dime cuándo, dónde, cómo, oculto en los papeles que escarba a diario, como un ave ciega picoteando dentro de un baúl casi vacío?

¿Acaso los pasos blandos del solar de la infancia la persiguen con la imagen ahora seca del tanque donde construía los castillos de barro?

¿y esa boca, qué trata de insinuar, con la sonrisa congelada a medias? 

¿Será tal vez el grano de mostaza que a gritos solicita para sostener la comisura del labio, siempre levantado desafiando al tiempo?

¿Será que se resiste a revelar la verdad que esconde detrás de esa foto suspendida en el muro?

¿o será que el propósito es descubrir lo que realmente significa para ella descifrar la incertidumbre de las noches sin ecos?

martes, 26 de mayo de 2026

El primer beso: un poemario que celebra la duradera magia del amor

-Rafael Ortega-


Recientemente, el escritor y artista visual César Blanco presentó El primer beso (Editorial Negro Sobre Blanco, 2025), un poemario que se adentra en las profundidades de la poética del amor y el desamor. 

A través de sus versos, Blanco explora las complejidades del corazón y rinde homenaje a la fuerza perdurable de una relación de pareja.

Según las palabras del autor, en principio pensó en crear una historia expresada en un cuento o un relato con estos "retazos de vida", pero al final decidió hacer este poemario.

El núcleo de esta obra reside en la evocación del primer beso, descrito como un hechizo que selló un vínculo de más de 31 años con su esposa, Yaca Li: 


Concebir que aquella

moribunda noche de despedida

un frívolo beso a flor de labio

sellaría un pacto sagrado…


El libro navega por las etapas iniciales de un romance, incluyendo la química biológica y el juego del flirteo, añadiendo un toque de intriga al relatar la clandestinidad inicial de la relación, motivada por el profundo respeto hacia la suegra.

Este poemario, también dedicado a sus hijos Leonardo y André (+), es un testimonio de sentimientos puros.

César Blanco concibe la poesía como un oficio permanente y El primer beso se manifiesta como un cúmulo de emociones genuinas y experiencias compartidas. 

Es una obra que invita a reflexionar sobre la constancia y la belleza del amor a lo largo del tiempo.

domingo, 24 de mayo de 2026

Vulnerable de Nesfran González

Obra: Piélago (Técnica: Mixta sobre tela)
Autora: Silvia Arteaga


1.


Barrios ancestrales 

colección de vinilos

vajillas de peltre 

retratos en sepia

olor propio de la época. 


Niños de quinta generación

juegan en el patio

ánimas que se escurren

de puro soslayo. 


2.


¿Por qué sonríes

transitando ese camino 

tan solitaria?


3.


Una tarde me volví invisible

sin un fragmento que precisar.


En modo avión.


4.


Los 300 de Leónidas fueron abatidos en una masacre despiadada. 


¿Qué masacre no es despiadada?


5.


Epopeya.


Palabra en desuso. 


Masas adormecidas 

ansían una captura 

un renacimiento. 


Una posibilidad.


6.


Menosprecio.


Indiferencia.


Son palabras que ni el viento 

se quiere llevar.


7.


Animal de rutinas

acumula recuerdos 

que pasarán al olvido.


Así, como este momento.


8.


Los ojos son cristales 

que irradian frescura 

inocencia ilusión 

y oscuridad miedo terror.


Estos últimos se quedan 

en tus pesadillas.


Para siempre.


9.


El migrante recibe enseres 

de otro migrante que debe partir

pero estos pertenecieron a otro

hasta perder la pista 

de quién fue el dueño original. 


Manos samaritanas. 


10.


Un engaño puede suceder en cualquier lugar

un preservativo XL entre las compras del supermercado.


Por ejemplo.


11.


Un poema

puede ser también un cofre

donde guardes esa imagen prohibida 

y la puedas resguardar 

con un código de silencio.


Satochi Nakamoto

me haría un gesto

como el del señor Miyagi

en Karate Kid.


12.


En los albores de una época 

unos hablan con las paredes

otros prefieren hablar en los sueños. 


El cuerpo es sabio.


13.


Mi nombre puede ir bien

bautizando una vereda de una comunidad precarista 

o una escuelita de tareas dirigidas. 


Aun gravita el joven temeroso


estático ante fronteras prohibidas.


14.


Agonía


palabra con la respiración 

               entrecortada.


¿Qué tan sostenible 

es en el tiempo?

Alí cantó ayer, pero su legado será eterno

-Claudio González Luna-


Yo conocía el preámbulo de la historia del pueblo San José de Cocodite en la península de Paraguaná, donde Alí escuchó los primeros ecos de Caracas, capaces de turbar esa vida apacible de provincia para dar rienda suelta a un temperamento joven, vigoroso, ávido de nuevos caminos y horizontes revolucionarios.

Venga, acompáñeme, por favor. Procuraremos viajar a través de las mil utopías posibles que Alí preparó en vida con la paciencia de un orfebre y la maestría de un artesano, utilizando ingenio, tenacidad, astucia y amor patrio.

El sol de la rigurosa mañana falconiana era como la hoja de un filoso cuchillo que le penetraba los sesos, clavándolo en el piso polvoriento como fuego taladrante.

Alí y su inseparable cuatro venían abriendo caminos como tantas veces lo anticiparon. Lejos, en el horizonte distante e irascible, una fina cortina de polvo grisáceo que parecía querer alcanzarlo sin poder hacerlo.

No quiero comparar tiempos ni personas, simplemente me quedo atrapado por este genio que lo cuenta todo con la sencillez del chamo que lleva dentro para hacerse querer, entender, enternecer y asombrar. La picardía lo acompaña en momentos de recreación, cuando no soslaya ningún tema en concreto.

Y Alí responde siempre. Alguna vez piensa de más porque no le gusta hablar por hablar. Es que con la justa palabra y el verbo preciso, reafirma su conducta.

Desde su adolescencia lee con voracidad todo texto revolucionario que cae en sus manos. Y con la vocación inquebrantable del autodidacta fue enriqueciendo su lenguaje a través de la magia del cuatro hasta que un día decidió emprender la aventura de enfrentarse a la capital.

Foto: Douglas Blanco


Pronto, por medio de sus icónicos trinos y composiciones, los secuaces del macabro capitalismo advertían las encendidas críticas de su nuevo y particular estilo musical revolucionario, capaz de desafiar todo el conformismo de una manera “paisajista” para enfrentar los embates del Tío Sam.

Los dioses eternos, quienes navegan por otras altitudes y diferentes meridianos, confirman que Alí Primera nunca se ha marchado del corazón del Pueblo.

El poeta de voz ronca, compositor del verbo preciso y activista político dueño de la palabra justa, le ganó al tiempo sin blasfemar jamás.

En cualquier lugar con inclemente sol, furiosos vendavales o cataratas de agua, utiliza su maravilloso cuatro, infaltable camarada de lucha, exclusivamente mágico, capaz de hacer brotar palabras exactas de sus labios, apoyadas permanentemente por gestos peculiares y dos manos incansables que dibujan personas, lugares y actitudes, sin deletrear jamás la palabra imposible.

Nunca ocultó nada de cuanto sabía. Y con la sencillez propia de los grandes, regaló todo a manos llenas porque fue moldeado en la Universidad de la Vida, Alí es un hidalgo de nobleza, sencillez e ingenuidad.

Cantó ayer, pero sus letras no se apagarán jamás. Ni hoy ni nunca. Haciendo posible recrear inolvidables historias populares, increíbles pero ciertas.

Para El Cantor del Pueblo, construir la genuina Revolución Bolivariana es lo mismo que ejercer un apostolado, practicar la docencia, difundir principios humanistas y pacíficos, transmitir moral, dignidad, decoro e integridad.

Así fue como empecé a descubrirlo. En esa relación cotidiana. En la charla emprendida a diario desde mis viejos tocadiscos y casseteras, aunque Alí no era proclive a la conversación ociosa ni mucho menos las distracciones melancólicas.

La primera vez que lo escuché era un chamo. Ahora, con el paso del tiempo aquí me encuentro firme con la posición apasionada y apasionante. Sintiendo que todavía sigue igual cada vez que escucho su Canción Necesaria.

Fui, soy y seré fanático de Alí. Nunca admitiría ser mero simpatizante de Alí Primera. Ese término híbrido, lavado, sin vibración, sin nervio, sin el fuego sagrado del entusiasmo, angustia, goce y entrega total.

Las cosas adquiridas en la infancia no se borran nunca, aunque los años vayan acumulando cargas de escepticismo. Alí es un permanentemente volver a vivir.


***



Alí Primera (Venezuela, 2024)


Duración: 126 minutos 

Casa productora: Humana Cine (Venezuela)

Producción ejecutiva: Gran Misión Viva Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la Cultura en Venezuela

Director: Daniel Yegres Richard

Guion: Carlos Tabares, Eduardo González, Daniel Yegres Richard, Juan Carlos Yegres Richard, Álvaro Cáceres

Director de producción: Humberto Goncalves Lira

Director de fotografía: Juan Carlos Yegres

Editoras: Saudde Cevallos Defranc (AMMAC), Mónica Gómez Enes, Keily Estrada, Adysabel Uzcátegui

Música: Manuel Barrios / Eduardo González

Production designer: Vladimir Rancho Pérez

Director de arte: Alfredo Tovar

Sound designer: Juan Carlos Yegres / Jesús Torres

Elenco principal:

Eduardo González: Alí Primera

Víctor Manuel Amaya: Alí Primera adolescente

Mauricio Celimen: Alí Primera joven

Mervis Mosquera: Alí Primera niño

Michelle de Andrade: Sol Mussett

Juan Simón Primera: Ramiro Ruiz Primera

viernes, 22 de mayo de 2026

Granos de sonido (XVII)

-Roberto Santana- 


El eco del Llano en los circuitos de la modernidad: Deconstrucción y mutación en Simón Díaz Remixes


Para abordar un artefacto como Simón Díaz Remixes (2005) desde la perspectiva del análisis musical riguroso y el examen constante de nuestras tradiciones, es necesario despojarnos tanto del purismo folclórico como de la complacencia nostálgica. No estamos ante una simple modernización decorativa de la tonada, sino ante una operación de desmantelamiento y recontextualización del archivo sonoro de la venezolanidad.

El verdadero valor del álbum no radica en ponerle un ritmo de club a la voz del Tío Simón para hacerlo bailable. El acierto es puramente dramático: los productores involucrados —desde figuras clave de la electrónica local como Pachy de Dios, Cardopusher, Dj Mu, Masseratti 2lts o KP9000, hasta colectivos de la época— entendieron que la tonada de Simón Díaz no es sólo melodía, sino espacio, silencio y paisaje. Al fragmentar esa herencia y cruzarla con el downtempo, el drum & bass, el IDM o el ambient, el disco no destruye la identidad original; la expande a un entorno urbano, nocturno y de nuestro tiempo.

En esta propuesta, la música funciona por acumulación y contraste de texturas. La fricción entre el grano de la voz original de Simón —cargada de tierra, llano y melancolía— y la frialdad maquinal de los sintetizadores y los programadores genera una tercera dimensión estética. Es la oralidad primaria del canto de ordeño, la tonada y el pasaje mutando dentro de la tecnología contemporánea y los circuitos electrónicos de Caracas. Además, aunque los discos de remixes suelen sufrir de una alarmante dispersión de estilos debido a la multiplicidad de manos, este trabajo logra mantener una atmósfera unificada. Hay una complicidad colectiva que respira respeto por el vacío y el fantasma de la tonada. Los temas no compiten entre sí por ver quién es más estridente; colaboran para edificar un mapa sonoro de una Venezuela que intentaba dialogar con la modernidad global desde sus propias grietas, demostrando cómo la escasez de recursos puede convertirse en una fuerza creativa de gran inventiva técnica para la vanguardia nacional.

Bajo nuestra escala habitual, califico este álbum como #Excelente, rozando la frontera de lo Esencial para entender el devenir de la música electrónica de vanguardia en el país a principios de siglo. No se queda en la categoría de Bueno porque trascendió la mera curiosidad o la mezcla superficial con fines comerciales; se instaló como un hito de la música avanzada en su sentido más amplio, es decir, el de hacer evolucionar un lenguaje tradicional. Si no le otorgo la etiqueta definitiva de Esencial es porque, en el balance histórico, algunas piezas envejecieron amarradas a las modas de producción de la electrónica de mediados de los años 2000, restándole un ápice de esa atemporalidad que el material original de Simón posee por peso propio. Con todo, es un monumento impecable a la imaginación artística del país.

Varios Artistas – Simón Díaz Remixes (2005)


#Venezuela


#Trip_Hop

#Trip_Hop

#Tech_House

#Downtempo

#Drum_n_Bass

#Breakcore

#Dub_Reggae

con elementos de

#Música_Tradicional_Venezolana


#Excelente

miércoles, 20 de mayo de 2026

Granos de sonido (XVI)

 


-Roberto Santana- 


Hacia el rostro del viento: Luff o la vela que se despliega frente al silencio


El análisis de la obra de Metamorphosis exige despojarnos de las categorías binarias tradicionales de la musicología comercial. No estamos ante un grupo de rock que adorna sus canciones con cuerdas, ni ante un cuarteto clásico que juega a ser rebelde. Lo que presenciamos en su tercer esfuerzo de larga duración, Luff (2006, Leo Records), es una reconfiguración anatómica de la música de cámara contaminada por la urgencia de la vanguardia contemporánea. Es un artefacto que se sitúa firmemente en la categoría de la música progresiva, desmarcándose del rock de consumo al renunciar a sus motores rítmicos primarios para habitar una de las tierras de nadie más estimulantes de la música centroeuropea, ahí donde el prog de vanguardia y el chamber prog colisionan con las estructuras del post-rock y los gestos del post-punk.


Contexto histórico, geopolítico y el limbo institucional (Viena, 2006)


El año 2006 consolidó dinámicas culturales críticas en Europa Central. Tras la ampliación de la Unión Europea en 2004, que integró formalmente a la República Checa, Viena dejó de ser el bastión fronterizo de Occidente para recuperar su papel histórico de bisagra geopolítica y artística con el Este. Esta permeabilidad institucional permitió el flujo orgánico de creadores entre Austria y la República Checa, un factor fundamental para la identidad transnacional de Metamorphosis, un ensamble de naturaleza híbrida checo-austríaco-turco cuya trayectoria se desenvolvió exclusivamente en el ecosistema de Viena y el eje cultural transcentroeuropeo, por lo que se descarta cualquier vínculo con otras regiones geográficas ajenas a este entorno.

A mediados de la década de los 2000, la escena de la música progresiva en Viena sufría una marcada paradoja institucional. Mientras que las corrientes de jazz de vanguardia y la música electrónica experimental gozaban de un amplio amparo y validación a través de fondos estatales, subsidios académicos y el catálogo de sellos locales históricos como Extraplatte, los proyectos volcados al avant-prog o al chamber prog operaban en un limbo burocrático y cultural.

Esta aparente contradicción se explica por la naturaleza híbrida de su propuesta. Para los comités institucionales de la alta cultura clásica, la inclusión de guitarras eléctricas, texturas electroacústicas y gestos heredados de la música popular descalificaba a estos proyectos de las subvenciones destinadas a la Neue Musik (música contemporánea académica). Por otro lado, para el circuito de clubes de rock y el consumo de masas, la propuesta era excesivamente abstracta, carecía de batería y resultaba comercialmente inviable. Para sobrevivir estéticamente a este aislamiento, Metamorphosis tuvo que mirar hacia el exterior y consolidar su alianza con el sello británico Leo Records, la legendaria casa discográfica de Leo Feigin orientada al free jazz y la vanguardia internacional, convirtiéndose en una anomalía estilística que dependía de plataformas de distribución especializadas fuera de su propio territorio.


Contexto biográfico de la banda y circunstancias del lanzamiento


Fundados en Viena a mediados de los años 90 bajo la premisa de hacer "música de cámara contaminada", el año 2003 marcó un punto de inflexión biográfico definitivo para el ensamble: el violonchelista checo Jan Kavan se incorporó al grupo en sustitución de Christof Rothaler. La llegada de Kavan, poseedor de una sólida formación académica pero profundamente interesado en la ingeniería de sonido y el diseño sonoro interactivo, obligó al grupo a iniciar un proceso profundo de revisión crítica. Pasaron casi tres años en un repliegue creativo, ensayando un repertorio completamente nuevo diseñado para explotar las dinámicas de la nueva alineación. Durante este período de relativo silencio discográfico, la banda expandió sus horizontes componiendo bandas sonoras para clásicos del cine mudo, como "Nosferatu", "El Golem" y "Ekstase", además de colaborar activamente con el circuito de la danza contemporánea centroeuropea.

El resultado de esos años de introspección se materializó en noviembre de 2006 con la publicación formal de Luff, editado bajo la referencia CD LR 474 de Leo Records. El lanzamiento estuvo respaldado por una producción conjunta entre el director del sello, Leo Feigin, y el músico de la banda Richard Deutsch, contando con un proceso de masterización final llevado a cabo en el estudio Gold Chamber. La composición de las piezas corrió a cargo de Martin Alaçam y Richard Deutsch, mientras que las letras fueron escritas en su totalidad por Alaçam. El título del álbum apela a un término náutico que hace referencia a orzar, es decir, dirigir la proa de una embarcación hacia la parte de la vela más cercana al viento. Esta es una metáfora idónea para la totalidad del álbum: el ensamble altera deliberadamente su rumbo musical, poniéndose de cara al viento para avanzar a través de la resistencia estructural de sus propios instrumentos.


Rasgos estilísticos, producción y sonido: La dialéctica entre los dos "posts"


El rasgo estilístico medular de Luff es la ausencia absoluta de batería o percusión tradicional. El rock, en su definición más elemental, es una música de pulso dionisiaco sostenida por el peso vertical de una sección rítmica. Al erradicar este elemento, Metamorphosis se distancia formalmente de dicho género y se abraza a la naturaleza de la música de cámara, donde el tiempo y el avance no dependen de un golpe de tambor, sino de la línea, el contrapunto y la microtextura. La banda logra una tracción rítmica casi violenta mediante el uso de ostinatos rígidos en el violonchelo, los cuales asumen las pulsaciones y las funciones de las frecuencias bajas, en perfecta sincronía con los rasgueos secos y la síncopa persecuta de la guitarra acústica. Estos elementos interactúan con tal precisión matemática que reemplazan por completo la necesidad estructural de una percusión, demostrando que la tensión se puede construir desde la interacción de las maderas.

En esta arquitectura desprovista de batería es donde se manifiesta una fascinante tensión entre las influencias del post-rock y del post-punk, dos corrientes que el álbum asimila desde dimensiones distintas. Por un lado, la mentalidad compositiva y la noción del espacio en Luff miran de frente al post-rock de cámara de principios de siglo, recordando la fijeza hipnótica de agrupaciones como Rachel's o Clogs. El álbum evita los cambios de ritmo abruptos y los giros en ciento ochenta grados típicos del rock progresivo clásico; en su lugar, prefiere la acumulación horizontal. Se planta en un motivo minimalista y deja que la tensión crezca por capas y evolución tímbrica, sumergiendo al oyente en un trayecto largo y contemplativo.

Sin embargo, el ensamble decide recorrer ese paisaje abstracto con el gesto, la temperatura y la física del ataque propios del post-punk más intelectualizado. Esto se evidencia en una renuncia explícitamente anti-romántica a la dulzura tradicional de las cuerdas: el violín y el violonchelo huyen del legato expansivo y sentimental para abrazar un staccato seco, punzante y anti-académico, donde el arco raspa la cuerda buscando el armónico sucio.

Esta aspereza se potencia a través de una producción claustrofóbica co-dirigida por Richard Deutsch, que rechaza deliberadamente la reverberación espaciosa y las catedrales de eco comunes en el post-rock instrumental. El sonido de Luff es seco y frontal, registrando el crujido táctil de la madera y la vibración de las guitarras pegadas al oído del oyente. En lugar de recurrir a la distorsión densa o al overdrive saturado propios del imaginario del rock pesado —recursos que están ausentes en el disco—, la guitarra eléctrica se utiliza con una estricta economía de medios. Su aporte eléctrico es sutil y periférico: funciona como una herramienta de interferencia acústica mediante el uso de micro-acoples, sutiles coloraciones en el punto mínimo de ruptura y ataques mecánicos de púa que hacen chocar la cuerda contra el metal de los trastes. Es una suciedad tímbrica leve y controlada, un sombreado gris en los bordes que aporta disonancia sin disputarle jamás el protagonismo dinámico a las maderas. Finalmente, las escasas intervenciones vocales del disco refuerzan esta herencia mediante un fraseo cortante, murmurado y de un desapego cínico que evoca la ironía teatral de la new wave.


Arreglos, instrumentación y desempeño técnico


La economía de medios en Luff es estrictamente rigurosa, distribuyendo las responsabilidades sonoras de la siguiente manera a través de sus cuatro integrantes:


Christoph Pajer se encarga del violín, las voces y el uso de fuentes sonoras no convencionales, estando acreditado formalmente con la utilización de un cepillo de dientes para generar texturas de fricción microtonal. Su desempeño técnico destaca por su capacidad de mutar de líneas melódicas de corte lírico a ataques de glissando y pizzicato de alta velocidad con absoluta limpieza.


Martin Alaçam, responsable de la guitarra acústica y las voces, provee el anclaje armónico del álbum. Su mano derecha ejecuta patrones métricos complejos que sostienen la arquitectura de las piezas, sirviendo de metrónomo invisible para el resto del grupo.


Richard Deutsch opera en la guitarra eléctrica, las voces y la kalimba, evitando por completo los clichés del solo convencional. Su enfoque se centra en proveer color, realimentación controlada (feedback) y texturas punzantes que ensucian deliberadamente la pureza acústica del ensamble, operando más como un disruptor sonoro que como un guitarrista tradicional.


Jan Kavan, por su parte, ofrece una adición en el violonchelo que es técnicamente superlativa. Al asumir las frecuencias graves y las funciones que normalmente corresponderían a un contrabajo o a un bajo eléctrico, Kavan demuestra una solvencia interpretativa extraordinaria, sosteniendo el tempo del álbum sin perder flexibilidad dinámica ni matices expresivos.


Los arreglos, firmados colectivamente por el grupo, demuestran un entramado contrapuntístico donde las líneas melódicas mutan constantemente de un instrumento a otro, rompiendo las jerarquías tradicionales del formato de banda popular.


Evolución estilística: La trilogía del ensamble


Para comprender el lugar de Luff en el catálogo de Metamorphosis, trazaremos su desarrollo formal frente a sus obras precedentes:


Frente al álbum debut, Metamorphosis (1999), ambos trabajos comparten la premisa fundamental del cuarteto de cuerdas y guitarras híbrido, así como la negativa rotunda a utilizar percusiones tradicionales. La raíz del espíritu disruptivo ya estaba sembrada en este debut editado por el sello checo Rachot Behémót. Sin embargo, el debut de 1999 era una obra mucho más cruda, abrasiva y cercana al lo-fi experimental. En Luff, la sofisticación compositiva es notablemente superior; hay un control más refinado de las tensiones armónicas y una madurez interpretativa que sustituye el ruido puro por una disonancia controlada y minuciosamente planificada.

Frente al álbum anterior, Dip (2002), se mantiene la premisa de hacer una música de cámara contaminada, siendo el primer peldaño de la banda dentro de Leo Records y mostrando ya un interés manifiesto por la hibridación electroacústica y la inclusión de pasajes avant-garde. No obstante, Dip se construyó bajo la dinámica de la alineación antigua con Christof Rothaler, avanzando a veces mediante viñetas experimentales inconexas. Luff representa el triunfo del repertorio consolidado tras la llegada de Jan Kavan. Opera como una suite de cámara continua y cohesionada, con una producción considerablemente más nítida y un balance superior entre el lirismo melancólico y la agresión rítmica.


Ubicación en el contexto internacional (Chamber Prog / Avant-Prog)


Para calibrar la relevancia de Luf en la música de cámara progresiva de su época, resulta iluminador contrastarlo con dos obras contemporáneas del circuito europeo:

Frente a Aranis II de Aranis (2007), el ensamble belga liderado por el contrabajista Joris Vanvinckenroye representa la vertiente más rigurosa y puramente acústica del chamber rock heredero de la escuela de Univers Zero y Present. Mientras que Aranis II edifica un sonido denso, oscuro, neoclásico y marcadamente gótico a través de una instrumentación tradicional de contrabajo, violín, acordeón, flauta y piano bajo una métrica implacable, Metamorphosis en Luff introduce elementos de irreverencia urbana, guitarras eléctricas procesadas y vocalizaciones abstractas. Aranis busca la solemnidad de la música contemporánea de vanguardia; Metamorphosis prefiere la contaminación de la calle y la ironía, presentándose mucho más cerca del gesto áspero que del conservatorio.

Frente a Danae de Gatto Marte (1997), un referente idóneo de la vertiente de cámara progresiva de corte mediterráneo, la propuesta de los italianos se inclina hacia una fusión neoclásica elegante, pastoral, con dejes de jazz, pop folclórico y texturas amables marcadas por el fagot, el violín y el piano. Es una música de líneas sinuosas y amigables. Luff se sitúa en el extremo opuesto del espectro térmico: es frío, angular, áspero y rítmicamente cortante, sustituyendo el idilio acústico italiano por la neurosis de la Europa Central industrializada.


Apoyo visual y dimensión post-Luff


Fiel a la política de austeridad y contracultura de Leo Records, Luff no contó con videoclips promocionales de alta rotación comercial ni campañas masivas en formatos visuales. El apoyo visual más fiel a la naturaleza del álbum proviene de los registros y presentaciones en vivo en festivales de la vanguardia europea (como el Festival Alternativa en Praga o el RingRing Festival en Belgrado), donde la fisicalidad de su propuesta interpretativa quedaba de manifiesto. Su verdadera conexión visual permaneció ligada a su labor paralela musicalizando metraje cinematográfico expresionista.

Tras la publicación de Luff, el proyecto ralentizó paulatinamente su actividad discográfica conjunta. En 2009 lanzaron una reedición digital independiente autogestionada del álbum, pero el grupo terminó por disolverse de facto de las grandes plataformas internacionales. Los músicos continuaron expandiendo sus perfiles individuales dentro del tejido artístico centroeuropeo. Jan Kavan, por ejemplo, consolidó una destacada carrera en la República Checa como compositor teatral, diseñador de sonido interactivo y desarrollador de software de audio, aplicando los mismos principios de síntesis y estructuración formal que ensayó en el cuarteto.


Trascendencia y juicio crítico


Para la trayectoria de Metamorphosis, Luff representa el cenit técnico e intelectual de su carrera. Fue el testimonio definitivo de que su propuesta metodológica podía sobrevivir al cambio de integrantes y refinarse sin perder la mordacidad que los caracterizó en sus inicios. Es el testamento de su madurez.

El gran aporte de Luff al contexto de la música progresiva general radica en demostrar que la complejidad, la tensión y la fuerza pueden ser destiladas prescindiendo del formato estándar y los volúmenes del rock. En un panorama que con frecuencia cae en la tentación de la saturación instrumental y el virtuosismo pirotécnico, Metamorphosis aportó una lección de minimalismo, economía estructural y texturización electroacústica que refrescó profundamente la estética de la música de cámara de vanguardia.


Clasificación crítica


Calificación: #Excelente


Es fácil percibir este álbum en la frontera entre lo Bueno y lo Excelente, pues su naturaleza austera y la falta de un soporte de percusión tradicional pueden dar inicialmente la impresión de una obra árida o monocromática. Sin embargo, Luff se consolida firmemente en la categoría superior debido, en primer lugar, a su sobresaliente resolución del reto rítmico, demostrando la capacidad del grupo para generar dinámicas de alta tensión y síncopas complejas utilizando únicamente la fricción y el rasgueo de cuerdas.

En segundo lugar, destaca por su notable equilibrio estético, consiguiendo amalgamar la disciplina arquitectónica y la hipnosis del post-rock con el ataque despojado, nervioso y la levedad eléctrica del post-punk, sin que ninguna de las dos facetas fagocite a la otra ni dé la impresión de un pastiche. Por último, sobresale por su cohesión de bloque, ya que el álbum no depende de secciones individuales efectistas, sino que funciona como una arquitectura sonoplástica indisoluble donde cada pasaje justifica al siguiente.

No alcanza la etiqueta de Esencial únicamente debido a su escaso impacto comercial y a un repliegue histórico que confinó la obra al estatus de joya de culto para oyentes especializados; pero desde una perspectiva estrictamente musical, Luff es un monumento impecable a la heterodoxia y a la resistencia artística de la Europa Central de principios de siglo.


Metamorphosis – Luff (2006)


•Austria


•Avant_Prog

•Chamber_Prog


•Excelente



Si quieres escucharlo, toca el enlace:

https://t.me/Musicas_de_Vanguardia/2489

La travesía de un poeta

-Alis Velasco-



I. La partida: el peso del silencio


Partió cuando la noche era un folio en blanco,

sin más equipaje que un tintero de sombras

y la urgencia de buscar aquello que no se nombra.

Dejó atrás el muelle, el reloj y el banco,

donde los días morían en una rutina perfecta,

y se lanzó al camino, persiguiendo la línea recta

de un horizonte tejido de puras preguntas.

Llevaba en los bolsillos, todas juntas,

las palabras que aún no se atrevía a decir:

un abismo, un destello, el temor de partir.

Miró hacia atrás una sola vez, al espejo del puerto,

y vio que su antiguo mundo ya estaba muerto.


II. El camino: la geografía del verbo


Cruzó desiertos donde la arena era olvido,

y cada duna, una página dorada por el sol.

Aprendió el idioma del viento sutil, el bemol

con que canta la lluvia sobre el árbol herido.

En las ciudades de piedra, entre el ruido y la prisa,

el poeta buscó la grieta, la leve sonrisa,

el rincón donde el tiempo se detiene a mirar.

Se hizo amigo del náufrago que no sabe rezar,

y en la mesa del paria, entre el pan y la pena,

comprendió que la poesía no es una voz ajena,

sino el eco del otro que habita en nuestro pecho,

el puente invisible que cruzamos bajo el mismo techo.


III. La tormenta: el filo de la hoja


Pero todo viaje conoce su noche oscura.

Llegó a la orilla de un mar de tinta brava,

donde el ritmo se pierde y la voz encalla,

y la duda golpea con su mano dura.

—¿Para qué la palabra? —gritó la tempestad—.

¿Qué vale un verso frente a la inmensidad?

El poema tembló como cristal bajo el granizo,

los acentos se rompieron, el rumbo se deshizo.

Allí, en el centro mismo de la herida abierta,

donde la metáfora parece una puerta muerta,

el poeta no gritó: dejó que el silencio mordiera,

y descubrió que la luz nace cuando todo espera.


IV. El retorno: el mapa en la mirada


No regresó al principio, porque ya era otro.

Llegó al viejo pueblo con las manos vacías,

pero con los ojos llenos de geometrías,

con el pulso sereno de quien domó al potro.

No traía oro, ni coronas, ni laureles de abrigo,

solo una libreta gastada como único testigo

de que el viaje no era el destino ni el mapa trazado.

La travesía habitaba en el roce de la arena,

en el costado donde la vida duele y, al mismo tiempo, florece.

Al final del camino, cuando la tarde fenece,

el poeta se sienta, abre la página y suspira...

Y el mundo, que lo escucha, por fin respira.

lunes, 18 de mayo de 2026

Palabras bajo libertad (XV / 2026)


Palabras que son flores que son frutos que son actos... 

Octavio Paz: La estación violenta


Edición y nota:

Manuel Cabesa


***


Recientemente en la ciudad de Nápoles (Italia) se llevó a cabo un Festival Internacional de Poesía cuyo motivo fue la violencia de género; en el encuentro fue leído en español e italiano un texto de la poeta aragueña Beatriz Helena Peñaloza, gracias a la presencia de la venezolana Yeniré Rivero que fue la encargada de realizar la traducción.

En el poema nuestra autora refleja en míticas imágenes ese cotidiano vivir en uno de los círculos del infierno que hoy compartimos con el orgullo de ver cómo nuestras voces se van abriendo paso allende las fronteras.


(mcabesa)




L ' Ade 


Nell'Ade sono solo silenzi

mani che ti coprono la bocca.

Contempli l'orrore

vorresti ulare

ma ti coprono la bocca

regna il silenzio

emerge la parola dell'acqua

e mosaici di immagini viventi.

Nell'Ade ci sono solo ombre

voci lugubre di silenzio,

inespresivittá

mani che ti coprono la bocca 

e quando finalmente ti liberano

giaci senza voce, senza parole

solo minacce:

Se contunui a pronunciare parole d'acqua o di carta, vedrai!

Liscere dall'Ade é un'illusioni.

Io sono Quidam!

Prigioniero di un carceriere senza psicopompa, senza nessuno,

ci sono solo ombre danzati

mani che coprono la bocca 

e il brutto carceriere che ti fissa e la derisioni di tutti: Non te andai mai!


Beatriz Helena Peñaloza

(Traducción: Yeniré Rivero)



El Hades


En el Hades sólo hay silencio 

manos que tapan tu boca 


Miras el horror 

quieres gritar

pero tapan tu boca 

reina el silencio 

emerge la palabra de agua

y los mosaicos de imágenes vivas.


En el Hades sólo hay sombras 

voces lúgubres de silencio,

inexpresión,

manos que tapan tu boca

y cuando al fin la sueltan,

yaces sin voz ni palabras

solo amenazas 

¡Si sigues diciendo palabras de agua o de papel, ya verás!


Salir del Hades es una ilusión.

¡Soy Quidam!

prisionera de un celador sin psicopompa, sin nadie, 

sólo hay sombras que danzan

manos que tapan tu boca

y el celador feo que te mira y esa burla de todos ¡Jamás te irás!


Beatriz Helena Peñaloza