Profundos en su propia ropa
Los poetas oyen sus muertos.
Edifican todos los ruidos posibles.
Ellos
condenan sus fiestas
si no hay un minuto de silencio,
guardan lo que llaman el decir.
Sepultan las hojas
para encender lámparas
dan las gracias a los presagios
Los demonios los observan
en las puntas de sus dedos;
ríen como cáscara de limón
preñados de justicia
elaborando pancartas
que viven al borde de sus prejuicios.
***
Abismo
Sueño poema
Baila poeta
Canto poema
Busca poeta
Tu poema
Amor poeta
Sandalia poema
Cintura poeta
Cabellos poemas
Risas poeta
Razón poema
Locura poeta.
***
Eros llega a medianoche
Eros ebrio toca mi hebra
a medianoche,
mi cuerpo se envolvió
sobre las cosas para escribir,
fui culpable por querer embriagarlo.
Mi alma quiso desahogarse,
un depositario
vibró la somnolencia
y el me dio dos tragos,
sin pose,
sin engañarme.
Mis manos a mitad de la memoria
celebran las semejanzas
la observación
¡muchos ausentes!
sí, sí, sí.
Yo estoy con Eros
al tope de acuerdos.
***
Volver a unir a otros
A José Argenis Díaz
El poema está escrito
el primero que escribí,
utópico al azar
tan intangible e inocente.
Se dicta en él la oración.
Me ahorré los puntos las comas los acentos
-debía captar el instante-.
Uní a otros,
con rapidez se repiten los sonidos,
mi intención.
oler la tinta y la madera
tal cual
en mis días de escuela
volver a
unir a otros...
***
Péndulo
Un punto
conquista la incertidumbre
sobre la cuerda floja,
aparece el verso,
suspenso que hace amar,
perderse y encontrarse,
al filo de tener o perder
la razón es libre
-de cabeza fría-
juega con la realidad.

Qué viaje tan sensorial y profundo, amiga Raquel. Leer tus versos es como entrar en ese "Abismo" que mencionas, pero no uno oscuro, sino uno lleno de texturas: el olor a tinta y madera, el roce de la sandalia, el sabor a limón y el peso de los silencios que "guardan lo que llaman el decir".
ResponderEliminarEspero verte pronto, un abrazooo
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