viernes, 29 de agosto de 2025

Breve reflexión sobre la paz

Foto: Chemaz Madoz


-Skarlet Boguier- 

No, no todas las formas de lucha se practican desde el grito y la protesta, no todas se hacen desde la calle ni publicando banderas en redes sociales. Hay quienes luchan sin luchar. 

Sí, hay quienes ayunan y elevan una oración por la humanidad. Sí, hay quienes se sientan en silencio y en meditación se vuelven la paz que otros pregonan con palabras. 

Hay quienes luchan desde su pequeño taller, estampando franelas, torneando tazas de arcilla, brindando conocimiento, alimento a quien tiene hambre y apoyo a los enfermos. Hay quienes luchan desde el arte, desde la siembra, desde el canto a la semilla y al sol. 

Paradójicamente, quienes gritan por la paz, sentencian el silencio, juzgan y califican como cómplices de guerra al prójimo que no lucha como ellos. Hablan de paz en plazas públicas y luego golpean mujeres, hablan de la hambruna para después atestarse de comida en un restaurante, mientras analizan las coyunturas políticas mundiales, campaneando un trago. 

Hablan de paz pero en sus cuerpos se nota que nunca han hecho un ayuno, tan siquiera para sentir y empatizar con el hambre del prójimo. Hablan de paz, pero acaso ¿tienen paz en sus mentes? Hablamos de paz en el mundo, pero ¿tenemos paz en nuestros hogares, en nuestras relaciones, tenemos paz con nosotros mismos?

Foto: Chemaz Madoz


En fin, hablan de paz, de cambiar al mundo pero sin hacer el mínimo esfuerzo por cambiar su propio mundo. Porque no importa cuánto se grite ni cuánto se proteste, mientras exista la injusticia, la desigualdad y el juicio entre hermanos de una misma especie, existirá la guerra.

Este es un llamado a la conciencia y al respeto por todas las formas de lucha. Si en realidad queremos paz, empecemos por respetarnos, por la coherencia entre lo que decimos, pensamos y hacemos. No se trata de subestimar la protesta pública, tan importante el grito como el silencio, pero no caigamos en la trampa de la división.Recordemos que más allá de las naciones, banderas y separaciones territoriales ficticias, somos seres humanos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los blogs se alimentan de palabras, gracias por dejar sus comentarios en el mío.
Un abrazo,
Rafael Ortega