Palabras que son flores que son frutos que son actos...
Octavio Paz: La estación violenta
Edición y nota:
Manuel Cabesa
***
Ada Salas: breve antología
En los últimos meses he tenido la oportunidad de acercarme parcialmente a la obra de tres poetas españolas cuya presencia me resulta interesante: Isabel Jimeno, Raquel Lanceros y ahora Ada Salas. En ellas veo manifiestas algunas intuiciones que me depara la lectura de la poesía trabajada en este nuevo siglo: que son las mujeres las abanderadas de una nueva sensibilidad poética; que sus discursos trascienden la voz femenina o la intimidad que se espera de ella y se instalan en una búsqueda de lo esencial del ser desde la particular perspectiva que les permite el hecho de ser mujeres; que a pesar de la sencillez de sus lenguajes, en sus poemas se respiran un aire de misterio no develado. El lector podrá cotejar mis impresiones en la lectura de los siguientes textos y aportar a estos poemas su mirada y su propia vivencia.
(mcabesa)
****
"Ada Salas es una de las voces poéticas más consistentes y discretas del panorama poético contemporáneo".
Patricia Crespo
zendalibros.com
20-07-2026
****
Poemas de Ada Salas
(ALBADA)
Dispusimos el cuello como quien mira
pájaros. Un filo descendió
justo
hacia
la amapola de amor que habíamos
tragado. No cerramos
los ojos
tú rozaste
mi herida hasta la aurora.
****
La línea
o cicatriz. Una frontera. Una distancia
entre
lo que un ojo ve
y otro imagina
(aquello
lo que está
al otro lado
siempre
al otro lado).
Y ahora una grieta
entre tú misma y tú
un pensamiento un corazón
estrábicos
como aquel doble azul que atormentó a tu hermana.
****
Y sólo
ahora –instante
hacia lo que perdura-
lo que mi cuerpo
es: una forma
sin tiempo
de la fulguración
mordida por tu abrazo.
****
... voraz el vasto reino de la sombra
José Ángel Valente.
OYES
bajo la quieta respiración del mar
el secreto perfil
de los ahogados.
En un centro infinito
en una oscuridad que no se mueve
unen
la rara luz de todos sus extremos.
(De Limbo y otros poemas, Pre-Textos: 2013)
****
A qué región me llegaré a buscarte
ahora que reposas a mi lado
en forma de deseo
hombre
cuya belleza apenas
conocía. Cada día me ciñe
su cilicio de ausencia.
Me has herido de vida desde toda
tu muerte
y no hay sueño bastante a tu vacío.
****
Hay libros que se escriben sobre la carne misma.
Son esas cicatrices que nos hablan
y sangran
cuando el tiempo se rinde a su derrota
un puñado de signos que apenas
comprendemos
y eran el beso intacto de la vida.
***
La casa que abrigó tu corazón
será una ruina. Furtivos
en la noche
la habéis abandonado.
Oscura en el jardín la tierra removida.
Quise
decir traición
y dije llanto.
****
Te has ido como el sol.
Una boca de tierra
te había comulgado. Luego sólo la llama enmudecida.
****
No hay nadie
ya lo ves
no hay nada
y sin embargo
esto no es el silencio.
Y para qué esta herida
esta abertura umbilical
por donde entra y sale
la claridad del mundo
si no me quedan nombres
ya
de tanta transparencia.
****
No duerme el animal que busca
su alimento. Huele
y está tan lejos todavia
el aire de su presa.
Y vagara en la noche.
Con la sola certeza de su hambre.
Ciego
porque una vez ya supo
de ese breve temblor
bajo su zarpa.
****
Tiene la tarde un gesto de caballo
sorprendido en carrera. La estacion
se descalza y ofrece
tulipanes abiertos
rojas resurrecciones efimeras.
Deber ser esto el tiempo:
el azar o la huida.
Ya no será la paz.
Han besado
mis ojos
tu terrible desnudo.
(De No duerme el animal, Hiperión: 2009)
****
Diosa Estatuilla
Quiero
decir amor pero pronuncio
muerte -esa llaga
en la lengua-. No hemos
Comprendido. No hemos acertado a
reconocerlo. Velas. Reinas
en
el jardín de los astros. Extiendes
en la noche
el río de tus pechos. Los dedos
de los solos
te han labrado un collar. Descansas
en su frío.
Qué hacer con este amor
que nadie quiere.
****
No conoces el nombre de los pájaros
te dicen
lo que esperabas
fue.
Aún esa profunda
desesperación
aún
esa belleza.
****
Pulir. Pulirlo.
Hacer con el dolor
lo que el mar hace con las piedras.
Pulirlo hasta volverlo transparente hacerlo
Joya.
****
(De Como si nunca nada: Antología. 2026-1988, Bartleby: 2026)
***
Ada Salas nació en Cáceres, España, en 1965. Con su primer libro, Arte y memoria del inocente (Cáceres, 1988), obtuvo el Premio Juan Manuel Rozas de Poesía. Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Extremadura, es en la actualidad profesora de lengua y literatura en un instituto de Madrid. Su libro Variaciones en blanco (Hiperión, 1994) recibió el IX Premio de Poesía Hiperión. En 1997 publicó La sed, y en el 2003 Lugar de la derrota. Es también autora de dos libros de reflexiones y ensayos sobre la escritura poética: Alguien aquí (2005) y El margen. El error. La tachadura (de la metáfora y otros asuntos más o menos poéticos) (2010). Su libro Esto no es el silencio (2008) fue reconocido con el XV Premio Ricardo Molina-Ciudad de Córdoba. En 2009 apareció la recopilación de su obra poética No duerme el animal (Poesía, 1987-2005). Junto con el pintor Jesús Placencia ha publicado Ashes to ashes (2010). Su obra ha sido recogida en numerosas antologías españolas y extranjeras.
Tomado de la Revista Aullido.com


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Los blogs se alimentan de palabras, gracias por dejar sus comentarios en este portal.
Un abrazo,
Rafael Ortega