Autor: Luis León
Del poemario inédito Ocio sagrado
1.
Los árboles de la avenida
Las Delicias
se llenan de pájaros
por las noches
Cansados
regresan como niños
sorprendidos por las hojas
Si pasas en silencio
una canción de cuna
se une con el viento
Son pájaros de alas oscuras
Mi alada memoria
recibe el cuento de un angel
a punto de dormir
2.
Este poema
escrito sin tachones
a veces añora
un borrón y cuenta nueva
Una hoja escrita
con el descuido de una letra
3.
Uno detrás de otro
la fila
la cola
la columna
y una pilastra
Siguiente
El cuchillo
la carne
el carnicero
la máquina
el mostrador
el punto
y una pilastra
Mi molida humanidad
4.
Ya no quiero volver a Ítaca
su laberinto es eterno
Eterno su destino
Ya no quiero volver a Ítaca
por respeto a muertos y mutilados
almas exhaustas
errantes a mi lado
Los dioses han de saber
Ya no quiero volver a Ítaca
amada tierra del tiempo
yo nunca me fui
5.
Mi mano aplasta
un zancudo en la pared
Su sangre es tan suya
como mía
Pienso en su ADN
en mi ORH positivo
El mensaje no está claro
No distingo lo primero
de las cosas
Un caminito de hormigas
se suman al cortejo
6.
Las sombras viven por fuera
todo persigue
nada deja
A veces unas pesan más que otras
porque la luz las engorda
nada guarda
Como la sombra
hay poemas que se igualan
dueño del espacio
te castigan por amor
7.
Uno habita
la casa tantas veces
Que un día
aprendes a llorar
dentro de ti
Mientras tu fantasma
se conmueve detrás
de la puerta
8.
Vuelves a ser
pan en mi boca
La concha rompe en los labios
La mojas en el café
Apoyas la tormenta
en el pecho
Porque en una taza
caben todas las migajas
del corazón
9.
Me acerqué a ver el cielo esta mañana
porque era azul en medio de los ojos
Un cielo lleno de domingo
azul azul
con todo el azul del cielo
(a punto de caerme en la cabeza)
pero se tornó gris
oscuro
sin paraguas
10.
Sin escrúpulos
Durante años
el closet ha guardado
mi ropa
Pero ya hay un cuarto
en la casa
con un ropero
11.
En un acto de acoso
El poema
opta por la defensa personal
12.
La veo aparecer
por el techo de las casas
Desesperada
la lluvia huye del cielo
Corre por las calles
Mi carrera no es consuelo
Sus diminutos pasos
queman la tierra
¿Es acaso su urgencia mi urgencia?
¿Escapa del orden o del infierno?
El frágil modo me detiene
Sin egos de corazón
Dejo que me abrace
La dádiva hace su encuentro

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Rafael Ortega