miércoles, 27 de mayo de 2026

Doce poemas de Rafael Ortega


Título: Abran la jaula (2024)

De la serie: Maderamen Twitter - desde mi pajarera

Autor: Argelio Martínez


1.


Arte poética


Lanzo las palabras

contra la pared

para que hagan ruido


Algunas veces rebotan

y me golpean en la cara

Yo pongo la otra mejilla


2.


Arte poética II


Cortante

como una hoja de papel

rasgo tus ojos cautivos


Te atrapo y te lanzo

al torbellino de pasiones absurdas

que habita dentro de mi cuerpo


3.


Este bendito lugar


Este bendito lugar es mi refugio

desde aquí se mira lejos

y mientras más lejos se mira

más cerca se ven los elementos


Este bendito lugar sirve para despedazarse

donde se puede ser un pájaro en desgracia

donde se vuelve a la inocencia


Donde el amor se pasea

como un niño perdido en el bosque


4.


Ave


Rompes el silencio del viento

con tu danza celestial

mientras el sol acaricia

tus plumas doradas


La libertad será siempre tu emblema.

Bajo el manto del misticismo,

desde lo alto observas el mundo

con mirada audaz y luminosa


Tu espíritu salvaje jamás se engaña

Águila, símbolo de nobleza,

eres poesía viva

que surca el horizonte


5.

a S.B.


 ENTRO Y SALGO

a placer del tacto

cada vez que siento

la necesidad de poseerte

como un trofeo de caza

como un cazador furtivo

que contempla tus espasmos

de animal huraño

Inmerso

en la humedad de tu deseo


6.


¡Por favor, no me inviten!

 

El tiempo de los poetas menores se acerca

Charles Simic


No me convoquen

a coloquios de poetas

¡Por favor,

no me inviten!


Yo no sé decir:

¡Qué grande eres, poeta!

ni me desvivo

entre versos panegíricos


Yo te leo, tú me lees,

él nos lee, nosotros nos leemos,

vosotros nos admiraréis y ellos también


Tampoco sé cómo acicalar

egos hambrientos de brillo

ni emular las antiguas

prácticas de alabanza


Apartada de ostentaciones

está mi morada

cerca del torrente sanguíneo

de la realidad urbana


Lejos, muy lejos,

de cuerpos acólitos

materias sumisas

y prodigios de papel


7.


Sacerdotisa del verbo


a Skarlet Boguier


Un día delirante bastó para matar,

de una sola puñalada,

todo resto de cordura.

Musa embriagada de luz,

sacerdotisa del verbo, corazón de obsidiana,

en mis dedos guardo la savia de tu materia.


Como rocas de magma ancestral creamos memoria en el sonido

somos almas que comparten los mismos latidos

y escapan hacia la ciudad de la subversión.


Estaré allí como el ave que bate sus alas al sol

y los gatos que aguardan tu llegada

para luego afrontar esta vida llena de tiempo.


8.


Mis razones


a César León


Porque no compito con nadie

porque me siento nadie


Porque soy como una daga oxidada

enterrada en el ojo del huracán


Porque siempre llego tarde

a la repartición de almas y corazones


Porque siento que estoy de más

cuando de verdad estoy de sobra


Porque no tengo dinero ni nada que dar

con el permiso de Juan Gabriel


Porque colgué los guantes

sin haber peleado un solo round


Porque es de humanos errar,

caer y levantarse


He decidido bajar tranquilo al sepulcro

con el permiso de Bolívar.


9.


Maracay’s blues


a Aly Pérez


Un día feriado en Maracay parece un blues

La guitarra de Roy Buchanan

chilla como las putas de Octavio Paz


Mientras Stevie Ray Vaughan demuestra ser el mejor,

Gary Moore recorre las calles parisinas con sus dedos

Y Jeff Hailey se esfuerza por ver la luz


Mi ciudad huele a otra ciudad

A una ciudad desmembrada

donde miro rostros pateados por la miseria


El hambre talla las costillas

como el deseo que se ha ido

Ya lo dijo B.B. King


10.


HOY DESPERTÉ con la noticia de tu partida

Y el día se me hizo tan triste y azul

como el gato de aquella canción

que siempre escuchabas

mientras te alistabas

para ir al colegio cada mañana


Así te recordaré siempre

vestida de uniforme y moño en el pelo

barriendo y trapeando la casa

como una niña grande

que se jugaba la vida por ser mujer


De capa caída afronto tu ausencia

Y salgo a la calle agitando mis alas rotas

para espantar la mala jugada de la muerte

que se adelantó a tu deseo de volver a casa


a Eglée Coromoto (Caracas, Venezuela, 1953 – Santiago de Chile, 2018)

 

11.


Réquiem


a Julia Elena Rial


Algunas veces me pregunto

¿cómo me encontrará la muerte?


¿Me hallará de pie?

como un árbol viejo

débil y desvalido

desnudo de alma


¿O estaré acostado?

sobre un lecho de espumas

Inmerso en mi vanidad

como un adicto en su vicio


¿Quién se encargará de guiar mi vuelo?

O, tal vez, mi caída

¿Pasaré a un estado más elevado?


No puedo saberlo todo

en este espacio que habitamos

y se está quedando solo


 12.


Salto al vacío


a Manuel Cabesa 


No se puede alcanzar las estrellas

sin antes saltar al vacío

poseídos por la lujuria de lo desconocido


Por eso, ven, corramos el riesgo

de quedar atrapados por nuestros deseos

Que los días nos queden tan cortos como los suspiros


Cerremos los ojos para que juntos

fundidos y ciegos

caigamos al vacío como aviones de papel

Ya no tendremos que dar la cara por nuestros errores

y salir al mundo a respirar hondo para volver a empezar


Seremos (sólo) un recuerdo que coleccionar

en las estanterías del olvido

No importa si retamos la inmortalidad


Dejaremos de ser lugares comunes

Y otros invocarán nuestros nombres

más allá de la frontera de la utopía


Por eso, ven, arriesguemos nuestra sangre

para sentir el calor del fuego

Que nos digan que estamos locos y nos miren de reojo

Seamos los raros, los que dan la nota,

los que siempre lo apuran todo

y siempre se ríen de ellos mismos


Vivamos sin certificados ni tarjetas,

sin máquinas expendedoras ni envoltorios

Vivamos sin precio ni a sueldo de nada ni nadie


Con palabras vacías de juicio

sentenciemos la libertad plena

y juguemos con la inocencia de sentimientos ajenos

Y con la última sílaba muda del silencio sordo

tomemos por asalto la madrugada

con excusas frecuentes de la aurora

Por eso, ven, salta conmigo al abismo

Sin mirar hacia atrás lo menos posible

La gravedad no nos perdonará

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Un abrazo,
Rafael Ortega