Ilustración: Edgar Ramón Porras Toledo
1.
Estrenar zapatos
Nos compraron zapatos negros azabache
Y de una vez mi hermano y yo necesitábamos
una pequeña lata mágica de betún
zapatos de cuero de un toro negro muerto por la tarde
gracias, torero, por estos zapatos
nosotros mismos les sacaremos brillo
por esa razón no fuimos limpiabotas
sería humillante que otros limpiaran
nuestros zapatos que parecían de reclutas
El día que nos dijeron mídanse esos zapatos
y los sacaron de sus cajas
nos pusimos los zapatos enfermos de alegría
a mi herrmano les quedaban estrechos
a mí me apretaban como trampas
pero dijimos que estaban perfectos
porque si no había tallas idóneas
nos quedaríamos sin los que salieron de las cajas
con olor a nuevos
El domingo los estrenamos
fuimos a la plaza
y en la tarde cuando regresamos
nos reventamos hinchadas ampollas en los talones
muy a escondidas para que mamá
no se diera cuenta
era un pobre dolor
el toro negro se está vengando, dijo mi hermano
es una venganza muy baja, dije yo
2.
¿Quién mató al amor?
Un perro perseguía carros
el tiempo iba y venía incontrolable
el amor trataba de practicar su arte
al margen de las horas
El tiempo se aceleraba pulverizando ruinas
el humo de los carros hacía que el perro
se alterara más, enrojecían sus ojos,
los meses pasaban como un tren
y de repente, la aguja más larga, el minutero,
se desprendió y se clavó en el pecho
del amor, durante el instante que deseó entender
la desazón del perro ante las máquinas
Mataron al amor.
Sí: parecía un niño,
un querubín con alas
Llegó el detective revisando todo
con guantes de látex (azules)
preguntó a la arteria si había vida
una formalidad
El amor permanecía desangrado
a causa de la flecha clavada en su pecho
el detective buscó el arco supuestamente tenso
por todas partes: y no lo encontró
3.
Las órdenes de la luz
Después de la oscuridad del nacimiento
el humano se encandila con la luz
y la luz le da órdenes
al crecer se aisla sin madre alimenticia
y asume la capacidad de crear, inventar
como animal evolucionado
devenido en pensamiento
Piensa en un orgasmo
Piensa en jamón serrano
Piensa en una moneda de oro
Piensa en antibióticos
Piensa que la abertura sonrosada
está en la fresa, en la caracola,
en la orquídea, esté dónde esté
es una herida inmortal
Consumir lo existente
con una voracidad en los sentidos
arriesgándose al placer
cada posibilidad es acción de vida
en el ámbito de la luz
vida disfrutada a ratos, atropelladamente
porque retornar a la oscuridad se hará
sin la estructura que servía para todo
sin el cuerpo es imposible saborear el entorno
Quiero decir que nos convertiremos en chispas
tan diminutas, tan invisibles
y no saber hacia dónde irán esas partículas
sobrepasa las responsabilidades
todos los oráculos disponibles estarían
en el lado contrario de lo que ha logrado la muerte
4.
Soneto rezado
Cerro piadoso, señor de la piedad
misericordia de la lengua
alguna vez la barca del viento
será para nosotros
Vulva de Afrodita ampáranos
Vulva de Helena tumba de todos
Ropa de nubes inspirada en infiernos
Ropa de relámpagos para soportar el frío
Protégenos de nuestras ilusiones
permite que descansemos en la inmensidad
de nuestra ignorancia perfeccionada
Guarda algo de felicidad para un día cualquiera
que durante unas horas tengamos alegría
como si la alegría nos habitara y nos quisiera
5.
Ayer estaba aquí
El pasado era una procesión de trabajos
Orar, hablar, desear,
escarbar en cada oficio buscándole la gracia a la rutina
pero mi mente lo asumía de manera distinta
hoy puedo decirte que estoy lleno y no me vaciaré
soy un cuarto de guardar objetos inútiles imprescindibles
junto con un mediodía donde reinaba la radio
junto con amorosas recriminaciones que ya no están
pasan eternamente los días dulzones que fueron una escoba
de barrer abuelas y abuelos,
tarjetas de bautismo, maestras y madrinas
y nadie reclamaba el trato de ser como basura celestial
Ya no percibías la temporada de quitarle los huevos a las iguanas
de buscar agua en un jaguey y comprar telas por cuotas
ni siquiera fue el momento de saber que existía Rimbaud
solo permanecía el vulgar y rico embrujo de las conservas de coco
del mar de las Antillas
y situaciones similares a ver tejiendo atarrayas en un aglomerado
resplandor
Había ríos también y promesas de amor abigarradas
juramentos ardorosos para tener después alguna cicatriz
pero se extinguieron los pálpitos ingenuos
De vez en cuando uno veía a un difunto
recogiendo sus pasos
y uno preguntaba turbiamente ¿cómo le va?
y el difunto apenas hacía una seña que significaba
en nuestro lenguaje pueblerino “regular”
6.
Más olvido
Casi nunca recuerda dónde vive
y pasa días sin cambiarse la ropa.
No sabe si ha bebido agua o si tiene sed.
Pensé que los enfermos solo se olvidaban
de lo que habían hecho ayer o antier.
Hoy me preguntó por qué tengo su ropa en mi armario
y le conté que soy su esposa.
¿Así de mal está?
Se puso a llorar y me dijo “no quiero casarme, no quiero casarme”
7.
No lo dan de alta
Te dijo que sentía dulzuras desgraciadas:
aunque no lo van a dar de alta se veía contento
de saberlo
¿Qué dulzuras ni qué dulzuras
podían entronizarse en su pobreza?
el nido en el techo de la casa
sembrar cebollas y que broten
sembrar matas para adornar
consultando a la luna menguante.
Cierto beneficio amoroso
cuando le ponía vinagre en la cabeza
para espantar los piojos
Había flores en algún suelo y un nido arriba
siempre hay un escenario que va con el amor
y un ambiente que lo aturde,
pero todo estriba en saber
que el amor se mueve para atrás y para adelante
y cuando va a morir no lo detiene nadie
Recordar los roces de ella en la desordenada geometría
es apenas similar a escuchar unas alas
que han quedado atrapadas
en el viento sombrío
Estaban repitiendo “Señor, ten piedad”
cuando el sufrimiento sin enfermedad
le aplastó con aquel dolor terrorífico
de que se cayera el nido y ella se angustiara
y le gritara; el dolor de que no haya sido importante
vivir en la misma casa encariñados
con los mismos animales y de repente su alma
inventara viaje anochecido sin llamarlo y decirle
mañana tienes que hacer esto y aquello
8.
Planes frustrados
Este domingo voy a misa, dije
y me distraje viendo fútbol
y me distraje buscando un libro que se me perdió
hasta quién sabe cuándo
Las golondrinas se creían polillas
sin rumbo definido: se venían contra ellas
y se iban contra toda mirada vacía disponible
cruzando geometrías temerarias
y los gatos pendientes
te estoy viendo le dije
a manera de advertencia a uno de los gatos
el más vecino de nosotros
el esponjoso amarillo y negro
(ni siquiera se dignó responder
con uno de sus gestos despectivos
rencor de tigre que perdió el tamaño)
las golondrinas saben
que abundan miradas cazadoras
en el plano bajo y se regocijan en lo alto
donde el hambre que se calma es otra
9.
Relación de canto
El canto es mi esencia, soy el cauce de un canto
elaborado por una prolongación de gargantas anteriores
pongo mi garganta para que duelan las extrañas notas
canto para que sientan más que yo
Hora de secarme como el rosal de mi madre
dejar espinas al aire sin querer y sin avisar: cuidado con las espinas
como un gavilán flotando hambriento sin querer
canto como hijo que ya no es
como hombre diseminado en un gavilán que el cielo incluye
cuidado con las garras
saetas que se hundían en blandas carnes
Muy mucho en el éxodo recordando ando
Cuando estuve en lo alto de la vida
idolatraba escuetamente
lo mejor de los seres humanos
a través de la música y aquel costal de sentimientos
untados en papiros que descubría como si fuera
algo delicioso y prohibido
hasta entender que en los libros se esconde
un universo paralelo que inventó el espejo
Eres un personaje primitivo
cuando te miras en el espejo de los libros
el truco para cambiar es mirarse muchas veces
(sin parpadear)
10.
Asunto aclarado
Asunto aclarado: el sol entra
y también rebota
desde la transparencia hacia las hojas
de tonos verdes móviles
y de nuevo cae buscando alucinadas formas
hasta convertir el agua en fotografía
En la orilla de un lago
mi perro encontró su amor
se apasionaba con el agua
persiguiendo reflejos
y se miraba creyendo que era ella
le aclaré: esa no es tu alma gemela
eres tú, estás aquí conmigo, el lago
se ocupa de calcar el cielo
y no estás en el cielo
eres mi amigo de tierra firme
dije todo eso y no parecía comprender
corría y jugaba
con su imagen y entonces recordé
que cuando era cachorro me dijeron
ese cachorro se parece más a la madre
que los demás cachorros
11.
La llamada
Atrapado en un autobús
lleno de paseantes
suena un teléfono
con la música de Sabor a mí
tengo un oído petrificado
y creo que suena lejos
un joven me mira y dice
es su teléfono, señor
entonces lo busco apresurado
en el bolsillo de la chaqueta
estoy colgado de un travesaño
debo hacer maromas
cuando respondo la llamada
es la grabación de una señorita
que trata de venderme
una luna de miel y un viaje de bodas
en Milán donde habrá
una fabulosa exposición
de vestidos para el otoño
12.
Diálogo jamás recuperado
Te estoy viendo, decía.
Ella respondía desenfocada: yo también
Su cara difuminada en seda y ojos redondos de muñeca
se acercaba
y él no retrocedía porque disfrutaba
representando a los canarios de la jaula
que hubo en su casa
se agarraban en color vertical de los alambres
querían volar: escrutaban en lo infinito
la dirección del vuelo
y entonces dijo
“estoy escuchando”
porque ellos cantaban a ciertas horas
y ella -que no era pájaro- respondió
“siempre canto” creyendo que él la había escuchado
tarareando una canción de la iglesia
incómoda para ser bailada y repitió
“siempre canto cuando pienso en mi pueblo”
Y él se interesó: ¿cantaban en tu pueblo?
Ella no hablaba de pájaros, él sí
¿y en tu pueblo había música? preguntó ella
y él respondió que sí había:
pájaros especialmente amarillos y azules
En un rato vengo a ponerte la inyección informó ella
sin negar dulzura
y él se quedó con muchos deseos de cantar bonito
con finura y pico de plata, con voz de sol alimentado de alas
si supiera

Mil gracias, Rafael. Te envío mi abrazo y mi respeto. José Pulido
ResponderEliminarGracias a usted por llenar de palabras nuestros espacios 🙏
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