1.
Esa máscara de poetas
¿Nos la quitamos en carnaval?
Ah... quedará entonces
nuestro rostro desnudo
nuestra faz delirante
Esa cara que ostenta
unos ojos desbocados
por lo nuevo de un tranvía
y sus deseos
una nariz que huele rimas
y retruécanos en medio de la lluvia
una boca que pugna
por soltar palabras etéreas, melifluas, inefables...
Quedaremos como el rey
Sin ropaje
Sin excusas
Sin máscaras.
Ninfa Monasterios Guevara
2.
Dramatis personae
Nuestra vida
se ha confundido
entre palabras falsas
e inútiles gestos
sabemos que la verdad
no existe apartada de la mentira
frente al espejo
ensayamos nuestro parlamento
para salir a la calle
donde un público extraño
actúa para nosotros.
Manuel Cabesa
3.
Hoy salgo con la máscara
de no-persona
a mentirle al carnaval
de la vida,
sobreviviré con la sonrisa
dibujada al revés
y unos ojos pintados
de tristeza,
vacios de la figura
que anhelo
Julio César Pérez
4.
Máscaras para sobrevivir:
a la mentira,
a la soledad,
a la tristeza.
Ocultan tras la sonrisa
el veneno cruel
de la indiferencia.
Máscaras
de una distopia personal.
Ysbel Mejías
5.
Las imposturas
se miran en el espejo
se desvisten
las coloridas máscaras desaparecen
entre un ruidoso silencio
Dilcia Zamora
6.
Esta carnaval
no es el característico
alegre y con bulla.
Es un carnaval de silencio
ausencias soledad lejanía...
Marina Sandoval
7.
No es el brillo del vidrio lo que asusta,
sino el pulso que late
tras el cartón piedra.
Hoy el rey lleva una corona de plástico
y el mendigo se ha pintado una alegría
que le costó tres monedas
y un poco de saliva.
¿El carnaval es un pacto de amnesia?
Nos permitimos ser el lobo,
la sombra o el santo,
porque mañana
todo será un muro de cal.
Bailamos sobre el asfalto
que aún guarda el frío
de los que no tienen
máscara que ponerse,
mientras el confeti,
como nieve de papel,
intenta tapar las grietas de la verdad.
Míralos bien:
No se ríen porque sean felices,
se ríen porque, por una noche,
está prohibido recordar quiénes somos.
Al alba, las plumas serán basura,
el maquillaje, una mancha
en la almohada,
y la verdad volverá a sentarse a la mesa
sin purpurina, sin música,
pidiendo cuentas
por el tiempo que perdimos
tratando de ser alguien que no parpadea.
Gersilmar Araujo

La palabra es también una máscara en si misma. Es como una serpentina lanzada al aire y en caída libre llega a cada tintero para mostrarse sobre el papel que recoge el poema.
ResponderEliminarSin embargo hoy mis palabras no han retornado ¿Será que siguen enmascaradas con la poesía? JCP
ResponderEliminarGracias por compartir poesía buena, nutritiva, fresca.
ResponderEliminar