jueves, 19 de diciembre de 2013

La bohemia de la vida



-Rafael Ortega

La vida bohemia es aquella existencia despreocupada que busca la alegría de vivir, los placeres mundanos y las compañías agradables. 

El término nació a partir de los gitanos que provenían de Bohemia (en la actual República checa) y que fueron a Francia a vivir.

Su modo de vida en la sociedad francesa y sobre todo en la ciudad de París, hacia mediados del siglo XIX, inspiró un movimiento cultural con obras literarias y teatrales. La gente bohemia vivía la noche, en los salones, en los cafés y en los bulevares.

Este movimiento cultural ha permanecido siempre en menor grado o individualmente como modo de vida y es precursor del movimiento hippie de los años sesenta en el siglo XX.

Se pueden extraer algunas ideas básicas relacionadas con el concepto de vida bohemia o artista bohemio, que se basan en el rechazo de los valores burgueses.

En 2004, Laren Stover escribió un manifiesto, donde detalla las excentricidades, las peculiaridades y las informalidades de ser un bohemio.

Existe un gran movimiento estético sobre la bohemia, inspirado en las ropas gitanas, con complementos y diseños naturalistas. También relacionado con la moda tipo “hippie” o “underground”.

Sin duda, este género sigue siendo abrazado por mucha gente. Entre ellos el poeta Virgilio León, quien a través de las páginas de su libro “La bohemia de la vida” (2012) nos hace un recorrido por los diferentes parajes que conlleva una existencia errante.

Mi camino huele a ropa mojada / sudoroso / embriagado / amanecido / de perfumes extraños / de noches que no debieron ser mías / mi camino me lleva por desamores /  a la orilla de la barra de un botiquín. 

A través de los poemas de León se trasluce que realmente se crece al no aferrarse a las propiedades, pero sí a las ideas de libertad, el amor al arte y en busca de la alegría de vivir.

Quiero libertad / para atravesar paredes / quiero decir / para llegar a amar / amores aún no amados / quiero libertad / puedo llegar / yo lo sé, / imposible es liberarse de ellos.

La lectura de este poemario nos llama a la reflexión sobre la necesidad de que todos los artistas deberíamos ser más bohemios para encontrar la inspiración en nuestra propia felicidad.



1 comentario:

Los blogs se alimentan de palabras, gracias por dejar sus comentarios en el mío.
Un abrazo,
Rafael Ortega