jueves, 27 de febrero de 2014

“La realidad se apoya en la ficción”



  
-Texto y foto: Rafael Ortega-

Mario Amengual es licenciado en letras por la Universidad Central de Venezuela y desde 1997 es profesor del Taller de Literatura de la Facultad de Agronomía del núcleo Maracay de la mencionada casa de estudios.

Ha colaborado en las páginas de opinión de los distintos medios de comunicación social del país y sus poemas, cuentos y ensayos han sido publicados en los suplementos culturales.

Entre sus publicaciones se encuentran los poemarios “La arboleda deslumbrante” (1991) y “El tiempo de las apariencias” (Ediciones de la UCV, 2000), además de la novela breve y el poema en prosa “El pozo de la historia / Los extranjeros” (2001, un solo volumen), así como “El cantante asesinado” (2009) y “La fiesta de la democracia” (2011). 

A su juicio, la prosa es el terreno propicio para exponer las ideas, formular ciertas denuncias y confrontar la realidad social que se vive en cada localidad, haciendo uso de la ficción como la herramienta más favorable.

Es por ello que en su más reciente trabajo literario, titulado “El abismo de los cocuyos”, Amengual narra una historia que bien podría asumirse como real, donde se esbozan algunos señalamientos sobre la impunidad en Venezuela.

“En muchos casos, la realidad se apoya en la ficción para demostrar que le debemos mucho a la imaginación y al absurdo”, sentenció.

En vista de que piensa que un escritor debe ser un ciudadano profundamente crítico de la sociedad donde se encuentre, Amengual considera que el trabajo literario debe ser una labor subterránea y comprometida con la vida, apartando las inclinaciones políticas o ideológicas.

Como docente, el autor confesó que siempre ha tratado de inculcarles a sus alumnos que se conviertan en decodificadores de mensajes al momento de realizar cualquier lectura.

Amengual también cree que el oficio de escribir representa un acto importante para sí mismo porque “nos somete a un autoexamen y nos hace sentir que se pueden compartir ideas y sentimientos con otras personas”.

1 comentario:

Los blogs se alimentan de palabras, gracias por dejar sus comentarios en el mío.
Un abrazo,
Rafael Ortega