lunes, 17 de agosto de 2026

En agosto nos leemos / V

Selección y nota: Manuel Cabesa


Decir que el lector completa con su lectura el significado de la obra es decir poco. Antes que eso, el lector hace que la obra exista.

Luis Goytisolo: La parte del lector, 2001


La mayoría hemos conocido a Roberto Fontanarrosa gracias a sus caricaturas, especialmente por las series Boogie, el aceitoso e Inodoro Pereira; pero El Negro, como le decían, también fue un excelente narrador y algunos afirman que tan bueno como Cortázar. Sus relatos al igual que sus viñetas destacan por su humor corrosivo y una mirada aguda sobre el mundo que nos rodea. Hoy compartimos esta reflexión ficcional sobre la vejez, a la que los amigos del eufemismo llaman "tercera edad" y que los "especialistas en longevidad" intentan maquillar a punta de retórica. Fontanarrosa la presenta aquí desde un punto de vista más apegado a la realidad y con su inevitable lado cómico. 

(mcabesa)


***


Estamos distraídos


-Roberto Fontanarrosa-


Mi amiga Colette solía decir, y hace ya mucho tiempo, "Estamos entrando en la edad del nunca me había pasado"... Y es así. 

Decimos: "Es curioso. Nunca me había pasado, me agaché a recoger un tenedor y se me trabaron cuatro vértebras de la columna".

Escuchamos: "Es notable. Nunca me había pasado. Mordí un caramelo de limón y un premolar se me partió en ocho pedazos".

Es que, así como se habla de un Primer Mundo y de un Tercero sin que nadie conozca a ciencia cierta cual es el Segundo, nosotros hemos pasado de la Primera Edad a la Tercera sin recalar por la Segunda y el cuerpo acusa recibo de tal apresuramiento. El tiempo mismo, incluso, ha tomado una consistencia gelatinosa, plástica, mutante.

Calculamos: 


-¿Cuánto hace que se mudó Ricardo a su nueva casa?


Y arriesgamos: 


-Tres, cuatro años. 


Hasta que alguien, conocedor, nos saca de la duda: "Catorce".

Suponemos ante el amigo encontrado ocasionalmente en la calle: 


-Tu pibe debe andar por los seis, siete años. 


-Tiene diecinueve-, nos contesta el amigo.


-Vení Tacho!


Y nos presenta a una bestia de un metro ochenta, pelo verde, un clavo miguelito clavado en la ceja y un cardumen de granos sulfurosos en la mejilla.

Se corrobora entonces aquello que, dicen, decía John Lennon: "El tiempo es algo que pasa mientras nosotros estamos distraídos haciendo otra cosa". 

Y suerte que estamos distraídos haciendo otra cosa. Mucho peor es aburrirse. Es dulce rememorar ciertos momentos, pero más me entusiasma pensar en las cosas que tengo para hacer. Es que muchos de esos ciertos momentos son muy viejos. Y por lo tanto vale recordar el consejo dado por Javier Villafañe cuando alguien le preguntó cómo hacía para conservarse tan joven pasados los ochenta años. 


-No me junto con viejos, respondió el maestro. 


Yo quiero agregar lo que un día dijo Jean Louis Barrault, famoso mimo francés, "La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo".

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Rafael Ortega