-Manuel Cabesa-
(A la mystérieusse)
....y a Max en su cumpleaños
Max Bembo no se llama así, su nombre es Manuel García y aunque, como muchos poetas, tiene el derecho de escoger un nombre artístico siempre me he preguntado por qué éste precisamente. Debe tener un significado oculto que nunca he podido descifrar.
Sin embargo, Max no es para nada una persona hermética o misteriosa, muy al contrario se trata de un ser afable, de andar pausado, barba de viejo montañés y una forma de hablar campechana que lo distingue de otros seres más artificiales dedicados a las labores de la cultura.
Y es que Max, no es sólo un poeta y músico, y una de las voces más singulares dentro de la poesía de Aragua habría que agregar, sino es el que silenciosamente, sin llamar mucho la atención, sin pedir honores ni favores durante cincuenta años ha mantenido la movida cultural, como docente y promotor, por los lados de Las Tejerías y sus alrededores donde tiene su hábitat natural.
En cuanto a su poesía, es sencillamente de una brillantez extraordinaria, sus acercamientos al tema amoroso tienen un énfasis natural, sencillos sin caer en la simpleza o el lugar común, prueba de ello el siguiente poema inédito: una declaración abierta en donde el poeta va asediando la figura de su deseo con un tono viril pero elegante, con la humildad de quien desea y no encuentra cómo expresarse sino a través de su deseo:
Por tentaciones como tú,
hay pecadores como yo.
Este amor que fue
temperatura ardiente,
agua, aire, tierra, fuego
y su fuerza centrífuga.
Mañana será
testimonio fiel
de nuestro pasado.
El deseo de escribir
una obra genial,
un éxito resonante,
ilumina tu rostro pensativo.
Se necesita un alma inocente,
un corazón puro,
para conservar esa mirada
de ardor enceguecedor;
y un sentimiento sincero,
un fuego de permanencia
para conquistarla.
Si no tienes nada mejor que hacer:
Enamórate de un poeta.
Enamórate de mí.
Manuel García/Max Bembo

Un sencillo andar caracteriza a Max Bembo, una caricia para sonreír.
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