Título: Ópera furiosa (2015)
Autor: Eduardo Bárcenas
El cielo es un enigma
una ventana infinita que rodea nuestras vidas
Cuando azul
regala la esperanza del horizonte amplio
invita a desafiar la tediosa jornada de huidas
ilumina
calma
resucita
señala
Cuando gris
oculta a medias los rayos del sol
es certeza de cálido transitar, promesa de lluvias
Cuando negro
regala el concierto luminoso de sus miles de estrellas
ofrece frescura y refugio para cerrar la jornada
oculta
protege
relaja
acuna
Cuando iluminado de bombas
pierde sus muchas bendiciones
se vuelve fuente de angustias y temores
calcina
destruye
golpea
mata
El cielo es un enigma
una ventana infinita que moldea nuestras vidas
y muertes...
***
Llanto
Agudo grito sostenido
mirada al cielo
palmas -cuencos de plegaria
el alma rodando por las mejillas
pasos de rumbo perdido
reacios a recorrer el último tramo
el definitivo puente hacia el adiós
tiemblan las manos
la boca se seca
la garganta duele
el llanto se calcifica
la vida sigue
al caminar se escucha el tintineo:
el viento y el movimiento
agitan el ulular de las plegarias
el llanto hecho piedra
despliega la melodía de la tristeza
al rozarse las perlas salinas
que acompañan el destierro
***
Sobre las ruedas juego
de un camión volteado
El nocturno bombardeo
casas y edificios ha volado
Muestra clara, la mañana
lo que quedó levantado
De mi madre el regazo
dejé temprano, abandonado
El camión es una muralla
sobre su costilla, recostado
De mi fortaleza, atalaya
es la rueda que he conquistado
Imagino los flancos, ataco
del enemigo desgraciado
Con mis piedras, al maligno
varias bajas he propinado
Sobre las ruedas, juego
de un camión bombardeado
***
Piedrita
Canto rodado
en el lecho del Jordán
Tejo colorido
de mi rayuela de sueños
Proyectil de lucha
tras la barricada de escombros
Amuleto de luna
para las noches sombrías
Fragmento de historia
esparcido por las bombas
Juguete versátil
hoy casa, mañana amigo
Terapia de alivio
ante el incierto camino
Piedra de lucha
piedra de juego
piedra de vida
***
Al principio
el estómago era un vacío
las palabras un reto pastoso
y la mirada un enigma
tras los párpados
Mi madre fingía dormir
-o realmente lo hacía-
relajando su delgada piel
que abrazaba a los huesos
tras un mes sin comer
no hay fuerzas para huir
o buscar abrigo o refugio
La disyuntiva:
Gastar las últimas fuerzas
buscando alimento y morir
-de hambre o de bala-
o guardar la energía
para mantener la vida
a costa del cuerpo
Cierro los ojos
la respiración de mi madre
-dormida en mi regazo-
se vuelve alma en el infinito
Lloro, sin lágrimas
decido quedarme con ella
y su cuerpo martirizado
sobre nuestra tierra
La guerra no es una aventura. Es una enfermedad.
(Antoine de Saint-Exupéry)
Todas las guerras
mienten
matan
muerden
Algunas son muy visibles
-promocionables-
otras ocurren en silencio
mediático
Casi cien grandes conflictos
brotan como llagas
en la desgarrada piel
de nuestro planeta
No contemos -por favor-
las batallas cotidianas
las guerras por sobrevivir
en este sistema injusto
Muerte miseria dolor
violencia sin razón y sin fin
negocio absurdo de algunos
a costa del sacrificio de muchos
Todas las guerras enferman
contagian su iniquidad
disfrazándola de ineludible
haciéndonos enemigos
de nosotros mismos
En la guerra no hay ganadores.
(Ramman Kenoun)
Se alzó alegre
sobre los vidrios rotos
y la sangre adversaria
con el puño en alto
vencedor
Se sentó luego
en la acera de enfrente
y se inundó de tristeza
lloró
Los golpes victoriosos
cayeron sobre el rostro
famélico
inocente
de su hermano
El dinero de las apuestas
llenó bolsillos ajenos
La miseria siguió allí
ahora separada
por odios
intereses
de otros
En la guerra no hay ganadores...
***
Solo los muertos han visto el final de la guerra.
(Platón)
Aquel poeta granadino
amante de la paz y del amor
cayó de bala herido
y allí, escapando del olvido
a pesar del empeño en borrarlo
terminó la guerra por matarlo
y comenzó la otra
por mantenerlo vivo
Junto a él, en la común fosa
o en otros espacios del orbe
millones de cuerpos reposan
con sus huesos vueltos cenizas
unas y otras las visualizas
como víctimas accidentales
o simples daños colaterales
que tuvieron la desdicha
de ser incómodas verdades
***
El cielo desgarrado
escupe fósforo en la tierra
La lluvia blanca
toca la piel
no la suelta
la consume
hasta el hueso
el dolor
corroe
el espíritu
y
los
huesos
las llagas
sangran
imparables
riegan el campo
de olivos
crimen de guerra
dicen
pero nadie
lo detiene
***
Persecución
por el color de la piel
por la religión
por el origen de “raza”
por la orientación
por la supuesta “pobreza”
por la tradición
por la tierra que ocupa
por lo buena persona que es
por razones absurdas
por odios sin razón
por intereses mezquinos
por celebrar lo que es
por creer en sus dioses
por bailar a su son
por curarse con plantas
por comer quimbombó
por respetar el agua
por amar a la tierra
por hablar con las dantas
por cuidar la nación
por pensar diferente
por sentir emoción
por no guardar silencio
por cantar su canción
***
Amapola
Pequeño cometa del campo
que el viento hace volar
sin llevarte lejos de la tierra
Amo tu balanceo en las laderas
ese mar de olas rojas
en el que bañamos nuestras esperanzas
En tus pétalos carmín
vive nuestro amor por la tierra
vibra la alegría del porvenir
y perdura la fuerza de nuestra patria
No te rindas, pequeña flor
sigue a nuestro lado
resistiendo
resistiendo
resistiendo
***
El silencio
Aprendí a amar el silencio
en los brazos de mi madre
lugar seguro y cálido
de irrefrenable ternura
Aprendí a mantenerme en silencio
en los paseos con el abuelo
cuando me contaba sus aventuras
y prodigaba enseñanzas
Aprendí a valorar el silencio
que nos permite pensar
y reflexionar lo que somos
Aprendí a temerle al silencio
en las noches oscuras del destierro
porque antecede siempre
al rugido de las bombas
***
No puedo mirarte
Avancé sobre las ardientes piedras
aturdido
desesperado
enloquecido
nada era igual
el paisaje ante mis ojos
no se parecía a lo que recordaba
En este sitio donde al fin descanso
una oveja bala sin cesar
parece buscar a su cría
En eso nos parecemos
Limpio mis manos y mi rostro
ya no hay tanto humo y polvo
el escenario de la guerra aparece
sombrío
lacerante
encendido
solo ruinas quedan de mi pueblo
Lloro
grito
blasfemo
me abrazo a la oveja dolida
Nuestro llanto nos hermana
Las ventanas son astillas de vidrio
regadas por el suelo
punzantes
inútiles
espejismos
Las paredes de las casas
tapizan mis pulmones enfermos
con cada bocanada de aire
con cada suspiro por mi gente
Tanto dolor en un segundo…
Debí llevarles conmigo
insistir en la visita a los olivos
caminar alegres hacia el campo
contarnos historias graciosas
Se quedaron
se quedaron
se quedaron
Ahora, sobre este trozo de historia
trato de recomponer el mapa
imaginar dónde estaba nuestro hogar
buscar tu mirada en los escombros
No puedo mirarte
me avergüenzo de estar vivo
de respirar este humo que les contiene
de pisar este polvo que les resume
Debí ser yo quien muriera
atardecido
silencioso
gastado
como un almanaque viejo
sin días disponibles
sin horas agendadas
sin nada que perder
Solo en medio de la barbarie
atino a dibujar tu rostro en el suelo
la oveja sigue buscando a su cría
yo, como siempre, te busco a ti...
***
Yunta
Bajo el peso del yugo caminan
uno al lado del otro
sin separarse
Eternos compañeros en la vía
inseparables
hermanados a juro
El látigo obliga el avance
se arrastran los pies y las ganas
sin opciones
El hombre y su incertidumbre
precaria existencia en resistencia
yunta normalizada
El hambre es el fuete amansador
ordena el avance o las paradas
para el sobrevivir
Sin separarse
hermanados a juro
sin opciones
yunta normalizada
para el sobrevivir
***
Camino de tierra
Frente a los ojos
larga serpiente amarilla
lomo pedregoso en algunos puntos
penachos verdes, tostados, en otros.
A los lados cercas de metal
fronteras odiosas incandescentes
Los pies resecos
callosos dudosos
se detienen frente a la sinuosa figura
deciden esconderse dentro de las botas raídas
cubiertas de polvo, vencidas
Cada paso es un dilema
un enigma
necesaria rutina de sobrevivencia
cumplida de sol a sol
para ganar el pan
pero sin ganar la vida
siempre bautizado sin ceremonia
con nombres dictados por el patrón
ajenos a su historia, a su cuerpo.
El camino de tierra
abre sus fauces cada día
clava sus colmillos en la carne
envenena de a poco la rebeldía
hasta vencerla.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Los blogs se alimentan de palabras, gracias por dejar sus comentarios en este portal.
Un abrazo,
Rafael Ortega