-Roberto Santana-
La panadería del minuto eterno: Arquitectura y trascendencia de la PFM en la Italia de 1972
Tienes 19 años y descubres a una banda italiana que cautiva tus sentidos con una forma de entender el rock que a tus tiernos años nunca habías imaginado y que se convierte en el último grito –más bien el último susurro– para tus oídos vírgenes. Entonces te das la vuelta un instante y descubres que ya tienes cuarenta años y reencuentras ese disco que habías escuchado y te sorprende entender que lo que habías creído el non plus ultra de la novedad tiene apenas dos años menos que tú. A los cuarenta años eres casi un principiante en esto del Rock Progresivo –llegaste tarde a él desde los ejércitos negros del Metal, habías escuchado King Crimson a los cinco años y el Hombre Esquizofrénico te fascinaba, pero no sabías lo que era–. Aun así, ya conoces lo suficiente para entender por qué habías tenido esa impresión de novedad, de adelantamiento, de sofisticación. Hoy tienes 56 años e Impressioni di Settembre –junto a Per un amico sigue formando parte de esa pequeña colección de joyas espirituales que te llevarías a una hermita –¡claro, en el supuesto negado de que estuvieras dispuesto a retirarte a una!
Cuanto más lo escucho, más me convenzo de que esas composiciones nunca pierden su brillo, pero, sobre todo, me doy cuenta de que, en su totalidad, marcaron el lanzamiento histórico de un género: el Rock Progressivo Italiano. Sin desmerecer en nada a sus predecesores, que vieron la luz en 1971: Collage de Le Orme, Concerto Grosso los New Trolls, L'uomo de Osanna, Caronte de Trip, In the beginning de Nuova Idea, Dolce Acqua de Delirium: hitos y episodios, cada uno a su manera, irrepetibles y originales.
Sin embargo, Storia di un Minuto cuenta algo nuevo para la historia del rock mediterráneo. Es lo que intentaré desarrollar en este texto.
1. Milán 1972: El pulso eléctrico bajo la sombra de los Años de Plomo
El lanzamiento de Storia di un Minuto ocurre en un momento de tensión extrema. La Italia de 1972 se encontraba en el corazón de los "Anni di Piombo" (Años de Plomo). Socialmente, el país vivía las secuelas de la masacre de Piazza Fontana (1969) y una polarización política asfixiante entre los movimientos de extrema izquierda y los grupos neofascistas.
Milán –hábitat de la PFM– como motor industrial, era el centro neurálgico de estas fricciones. Las huelgas obreras y las manifestaciones estudiantiles definían el paisaje urbano. Económicamente, el "milagro italiano" de posguerra se agotaba, dando paso a una incertidumbre que el arte reflejó mediante un fuerte desplazamiento hacia la complejidad. Culturalmente, existía un deseo de ruptura con la tradición de la canción melódica del Festival de Sanremo; la juventud buscaba un sonido que integrara su herencia clásica con la rebelión eléctrica que llegaba de Londres.
2. El Annus Mirabilis: La primavera de los sintetizadores mediterráneos
1972 es considerado el año fundamental del progresivo italiano. Fue el momento en que el género alcanzó su madurez técnica. Bandas como Banco del Mutuo Soccorso, Il Balletto di Bronzo, Le Orme y la propia PFM publicaron obras que definieron el estándar del RPI: una mezcla de virtuosismo académico, estructuras operísticas y una sensibilidad pastoral mediterránea. El apoyo de sellos independientes e innovadores como Numero Uno (fundado por Lucio Battisti) fue crucial para que este sonido de avanzada llegara a las listas de éxitos.
3. La metamorfosis de I Quelli: Artesanos de estudio en busca de un nombre propio
Antes de ser PFM, los músicos eran conocidos como I Quelli, el grupo de sesión más solicitado de Italia. Habían grabado con las mayores estrellas del pop italiano, lo que les otorgó un dominio técnico y una disciplina de estudio inalcanzable para bandas amateurs. La formación clave incluía a Franco Mussida (guitarras), Flavio Premol (teclados), Franz Di Cioccio (batería), Giorgio Piazza (bajo) y el multinstrumentista Mauro Pagani.
El álbum se lanzó en enero y fue un acontecimiento sin precedentes: por primera vez en la historia de Italia, un álbum de un grupo de rock alcanzó el número uno en las listas de ventas, desplazando a la música ligera tradicional.
4. Ingeniería del instante: El diseño sonoro de una obra total
Storia di un Minuto se define por su equilibrio. A diferencia del progresivo británico, más frío y cerebral, el sonido de PFM es cálido y orgánico.
El álbum fusiona la estructura del rock sinfónico con elementos del folk italiano y la música barroca. Existe una alternancia magistral entre pasajes acústicos delicados y explosiones de rock dinámico.
A cargo de Claudio Fabi y Sandro Colombini, la producción destaca por su claridad y rango dinámico. Logra que la densidad de los teclados no sepulte la sutileza de la guitarra de doce cuerdas. Es un sonido "limpio" que prioriza la fidelidad del timbre de cada instrumento.
El uso del Mellotron y el Moog (este último importado directamente por Mussida desde Londres) se integra con el violín y la flauta de Pagani. Esta combinación crea texturas orquestales sin necesidad de una orquesta real, definiendo el sonido "sinfónico" del Rock Progressivo Italiano.
5. Cinco piezas de alta fidelidad: El rigor interpretativo del ensamble
El desempeño de los músicos es de una precisión quirúrgica. Mussida destaca por su versatilidad entre la guitarra clásica y la eléctrica con distorsión controlada. Premoli es el pilar armónico, utilizando el sintetizador no sólo como adorno, sino como voz líder. Franz Di Cioccio rompe con el esquema del baterista de rock simple, incorporando síncopas y cambios de tiempo propios del jazz-rock. La crítica especializada ha subrayado constantemente que la cohesión del ensamble era el resultado de sus años como músicos de estudio.
6. El díptico del 72: Entre la frescura del debut y el espesor de la madurez
Ambos álbumes fueron publicados en 1972, pero marcan momentos distintos. Mantienen la misma formación y el uso de instrumentación clásica (flauta, violín). No obstante Storia di un Minuto tiene una estructura más episódica y luminosa, con temas que conservan una raíz melódica clara. Per un Amico es más denso, oscuro y complejo rítmicamente. Mientras el debut estableció la identidad nacional, el segundo álbum fue el vehículo que les permitió su expansión internacional definitiva hacia el mercado anglosajón.
7. Músicas comparadas: Ópera, atonalismo y cámara en la Italia progresiva de 1972
Banco del Mutuo Soccorso – Banco Del Mutuo Soccorso (1972): Mientras PFM es etérea y pastoral, Banco es operístico y vocal. La voz de Francesco Di Giacomo aporta un drama humano que en PFM es sustituido por la elegancia instrumental.
Il Balletto di Bronzo – Ys (1972): Representa la antítesis de PFM. Si Storia di un Minuto es armonía y equilibrio, Ys es disonancia, oscuridad y caos. Es un álbum extraordinario, pero mucho más difícil de digerir y menos orientado a la melodía.
Quella Vecchia Locanda – Quella Vecchia Locanda (1972): Comparte con PFM el gusto por el violín y la cámara, pero Quella Vecchia Locanda es más académico y melancólico, careciendo del impulso rockero y la potencia de la sección rítmica de PFM.
8. La liturgia de la RAI y la reivindicación de la lengua vernácula y lo visual
No existen videoclips promocionales en el sentido moderno, pero los registros de la televisión italiana de la época muestran a la banda con una puesta en escena centrada exclusivamente en la interpretación, reforzando su imagen de "artesanos del sonido". La portada, con su diseño detallado y simbólico, ayudó a establecer la estética del género en Italia.
Es fundamental notar la importancia del uso del italiano. Al no intentar cantar en inglés en su debut, PFM forzó al mundo a aceptar el rock en un idioma diferente, validando la identidad cultural mediterránea.
9. Estatura histórica: El veredicto de una obra fundacional
La trascendencia de este álbum es doble:
A. Para PFM: Los convirtió en el referente absoluto del rock italiano, permitiéndoles ser la primera banda de su país en firmar con un sello internacional importante (Manticore).
B. Para el Rock Progresivo: Demostró que el género podía ser un éxito de masas sin sacrificar la complejidad y que el rock sinfónico tenía una vertiente latina y cálida capaz de competir con la escuela de Canterbury o la escena de Londres.
Clasificación: #Esencial
Storia di un Minuto es la piedra fundacional definitiva del Rock Progressivo Italiano. Reúne perfección técnica, innovación sonora y un éxito comercial histórico. Logró articular la angustia y la esperanza de una sociedad en crisis a través de una arquitectura musical que no ha perdido un ápice de vigencia. Es un hito obligatorio para entender la vanguardia musical en Europa Continental.
Premiata Forneria Marconi - Storia di un Minuto (1972)
•Italia
•Rock_Progressivo_Italiano
•Symphonic_Prog
con elementos de
•Progressive_Folk
•Esencial
Músicos
•Franco Mussida: guitarras eléctricas, acústicas y de 12 cuerdas, mandocello, voz principal
•Flavio Premoli: órgano, piano, ¿organillo (piano a puntine)?, Mellotron, clavecín, MiniMoog, voz principal
•Mauro Pagani: flauta, flautín, violín, voz
•Giorgio Piazza: bajo, voz
•Franz Di Cioccio: batería, percusión, Moog, voz
Con:
•Claudio Fabi: coarreglista y coproductor
Si quieres escucharlo, toca el enlace:
https://t.me/MusicaProgresiva/2723


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Rafael Ortega