lunes, 2 de marzo de 2026

Palabras bajo libertad (VII / 2026)


Palabras que son flores que son frutos que son actos... 

Octavio Paz: La estación violenta


Edición y nota:

Manuel Cabesa


***


Pinceladas habaneras


La Habana es una ciudad que embruja con su decadente encanto a quien la visita allende el mar: sus calles y portales, sus parques, la inmensidad del mar frente al viejo malecón quedan impregnadas en la mirada y la memoria de quien la respira.

Esta impresión es la que aparece cuando leemos "Escrito en La Habana" (Fondo Editorial Ollé, 2024) del poeta venezolano Moisés Cárdenas. Sus textos son en su mayoría breves y amorosas pinceladas donde el amor y el mar forman parte primordial de un paisaje que se va entregando al lector a través de cada página. 

Tachirense trashumante radicado en la Argentina, Cárdenas no sólo deja constancia de los momentos más sublimes que la isla le regalara, sino que también la sueña y la presagia en otros paisajes recorridos, como deja constancia en los textos que complementan el volumen y en donde el poeta registra su paso por Santiago, Isla Negra y Cartagena: ciudades de mar ocupando la nostalgia de un poeta de la cordillera.


(mcabesa)


La poesía hechicera


misteriosa

espíritu sensible


La poesía 

grito sagrado 

fuerza marina 


caballo enloquecido 

tigre volador

un volcán en llamas.


***


Respuesta


La ciudadela preguntó:


-¿De dónde vienes?


-De la niebla-, contestó el Poeta. 


-¿Qué lugar es?


-Es recinto de hidalgos y laureles

bañados de gotas de llovizna. 


-¿Qué haces acá?


-Recordando cómo mi amada

se bañaba en el mar del deseo. 


-¿Cuál mar?


-El mar que está frente a La Habana

que viaja en la espalda de un delfín. 


***


Sentimiento


Fantaseo navegar 

en el mar como un pirata.

Anclar en la playa,

raptar tu cuerpo 

y subirte 

al barco del deseo.


***


Quiero el mar


Quiero volver 

al balcón tropical

donde te besé.


El éxtasis acarició la arena

nuestros labios

encendiera la luna. 


***


Reflejo


El movimiento

sensual de tu cuerpo 

se parece al caminar

de la estrella marina 

sobre el agua.


***


Mañana


Mañana seré marinero

escribiré un poema 

donde se construirá 

un barco de cristal. 


***


Lo sutil


El silbido de un velero

acaricia la suavidad del mar.


***


Desde la casa de Neruda en Isla Negra


Abro el libro del recuerdo

a lo lejos una pluma

vuela en Isla Negra. 


Un pez espada sentado a orillas del mar

recita los versos del capitán

estrellas, mar, aire, 

rocas, cielo. 


Juntos todos, 

yo y el pez

nos reunimos con el viejo Pablo

a los pies de su tumba   

con ojos cósmicos. 

Pablo

camarada

hermano 

nostálgico 

sobre la red

de Veinte poemas de amor

y una canción desesperada


(Isla Negra, octubre de 2006)

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Rafael Ortega