Palabras que son flores que son frutos que son actos...
Octavio Paz: La estación violenta
Edición y nota:
Manuel Cabesa
***
Pinceladas habaneras
La Habana es una ciudad que embruja con su decadente encanto a quien la visita allende el mar: sus calles y portales, sus parques, la inmensidad del mar frente al viejo malecón quedan impregnadas en la mirada y la memoria de quien la respira.
Esta impresión es la que aparece cuando leemos "Escrito en La Habana" (Fondo Editorial Ollé, 2024) del poeta venezolano Moisés Cárdenas. Sus textos son en su mayoría breves y amorosas pinceladas donde el amor y el mar forman parte primordial de un paisaje que se va entregando al lector a través de cada página.
Tachirense trashumante radicado en la Argentina, Cárdenas no sólo deja constancia de los momentos más sublimes que la isla le regalara, sino que también la sueña y la presagia en otros paisajes recorridos, como deja constancia en los textos que complementan el volumen y en donde el poeta registra su paso por Santiago, Isla Negra y Cartagena: ciudades de mar ocupando la nostalgia de un poeta de la cordillera.
(mcabesa)
La poesía hechicera
misteriosa
espíritu sensible
La poesía
grito sagrado
fuerza marina
caballo enloquecido
tigre volador
un volcán en llamas.
***
Respuesta
La ciudadela preguntó:
-¿De dónde vienes?
-De la niebla-, contestó el Poeta.
-¿Qué lugar es?
-Es recinto de hidalgos y laureles
bañados de gotas de llovizna.
-¿Qué haces acá?
-Recordando cómo mi amada
se bañaba en el mar del deseo.
-¿Cuál mar?
-El mar que está frente a La Habana
que viaja en la espalda de un delfín.
***
Sentimiento
Fantaseo navegar
en el mar como un pirata.
Anclar en la playa,
raptar tu cuerpo
y subirte
al barco del deseo.
***
Quiero el mar
Quiero volver
al balcón tropical
donde te besé.
El éxtasis acarició la arena
nuestros labios
encendiera la luna.
***
Reflejo
El movimiento
sensual de tu cuerpo
se parece al caminar
de la estrella marina
sobre el agua.
***
Mañana
Mañana seré marinero
escribiré un poema
donde se construirá
un barco de cristal.
***
Lo sutil
El silbido de un velero
acaricia la suavidad del mar.
***
Desde la casa de Neruda en Isla Negra
Abro el libro del recuerdo
a lo lejos una pluma
vuela en Isla Negra.
Un pez espada sentado a orillas del mar
recita los versos del capitán
estrellas, mar, aire,
rocas, cielo.
Juntos todos,
yo y el pez
nos reunimos con el viejo Pablo
a los pies de su tumba
con ojos cósmicos.
Pablo
camarada
hermano
nostálgico
sobre la red
de Veinte poemas de amor
y una canción desesperada.
(Isla Negra, octubre de 2006)


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Rafael Ortega