foto | FÉLIX BARRETO
-Rafael Ortega-
Cuando se le solicitó al escritor
Alejandro Ramírez que nos hablara sobre su obra, respondió que no es fácil dar
una descripción objetiva de algo que proviene del lado más subjetivo.
“Mi ars narrativa es móvil, cambiante, porque constantemente estoy
investigando, buscando, experimentando el modo de abordar la escritura”,
explicó.
No obstante, Ramírez considera
que hay temas que aún permanecen desde un comienzo, como por ejemplo: la
ciudad, que representa una especie de símbolo para él.
“Esta ciudad es como todas a la
vez y es una sola”, sentenció.
Otro tema es el acecho que la
irrealidad mantiene sobre lo que se denomina “real”; es decir, el modo cómo lo
fantástico irrumpe en la cotidianeidad. Ese sutil límite entre la ficción y la
legalidad cotidiana.
“Todo esto, sin dejar a un lado
la conciencia replicante, que es parte del oficio”, aclaró.
En cuanto a su aporte al estado
Aragua, Ramírez ha dictado talleres literarios en distintas instituciones
públicas y privadas de la entidad y fue compilador de una antología de
narradores locales.
“Aparte de que Aragua es una
tierra que produce grandeligas, corredores de Fórmula 1, toreros, futbolistas y
reinas de belleza, los valores del pensamiento y de la creatividad son la mejor
referencia de una región”, concluyó.

Edición publicada el viernes 12/04/2013
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