Desde entonces
He querido escribirles sobre mi playa
ella aparece cuando asomo una sonrisa
antes el cuerpo sonaba siempre a olas
recreaba en el alba la línea perpendicular
y el movimiento
me gustaría escribirles del desgaste del silbido
la continuación de los momentos en que el día
se duerme y despierta con absoluta precisión
en la línea del hilo de la ola
mayormente soleado, me avisan,
puedo estar tan lejos de esa agua
y aun así sentir al sol recrear su música
y su paisaje
vivo en el mar desde entonces.
***
El teclado hiela las paredes de la noche
Por un tiempo el eco fue el abrazo de su voz
Conocerse era dejar de opacar la mirada entre sus ojos
veía salir de la chimenea algún cuento de afuera
el pretexto de un genio
sonando a media noche mis bocinas
éramos él y yo, afuera el mundo
los fantasmas diluían estaciones
pero no hay fogata sin aire
se descongelan los Alpes
y el teclado hiela las paredes de la noche
ahora
el día es el preludio de otro día
la noche es el insomnio predecible
y la repetición
de que no volverá a llamar.
***
Este cuerpo mío
Si yo filtro lo que dice mi cuerpo
no sería real,
si callo y me adelanto a escribir
lo que mi cuerpo dice
estaría mintiendo.
Entonces
es mejor que nadie sepa
exactamente lo que digo
cuando mi cuerpo, dueño
de lo que calla,
diga las verdades que guardo
celosamente.
***
Mis manos dicen
Fundo mis trazos
hacia la luz
derribando líneas afines
sigo las notas de apuntes
y paso los días en palabras,
me dejan ver la silueta de la tinta a mi piel.
Mis m a n o s cuentan una historia
y callo
veo la naturaleza nacer en mis dedos.
***
Me pierdo
El envase se abre y traspaso lo contemplativo
en el alimento de la tarde
el caudillo traspasa las cerraduras
y me encuentro sola
en medio de la tarde que cobija sus pétalos
con la huella que viene hablando
de lo que hemos encontrado
el caudillo traspasa las cerraduras
y me encuentro nuevamente sola
en medio de la tarde que asoma la luna
traspasada entre los pinceles de los palos
de un árbol
esta postura de la mirada tiene frío
me he quedado ya sin latencia
y escucho una canción que no logro identificar
este crujir de la noche
rompe.
***
Mirih Berbin
San Félix, estado Bolívar – 1983
Publicaciones: Mareas, 2009; Hacerme templo, 2016; Hilos nacientes, 2025.

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Rafael Ortega