miércoles, 2 de septiembre de 2026

Versos habitados | Emalida Viloria

 


Versos habitados


Esta es una columna de poesía concebida como un refugio para la palabra desnuda. 

Aquí la poesía no es un adorno, sino una forma de habitar el mundo, de darle cuerpo a lo intangible. 

Esta columna es el mapa de mis búsquedas y el eco de mis silencios. 

A través de versos sueltos, poemas habitados y la vida traducida a metáforas, busco desenterrar las verdades que a menudo escondemos detrás de lo cotidiano.

Es un espacio donde las emociones encuentran su gramática y lo cotidiano se transforma en reverberación poética. 

Aquí encontrarás poesía viva que exploran el amor, el dolor, el tiempo, el desarraigo y la belleza de lo imperfecto.


¡Bienvenidos a mi universo literario!


***


Te doy mi alma desnuda


Te doy mi alma desnuda,

como estatua a la cual ningún cendal escuda.


Desnuda con el puro impudor

de un fruto, de una estrella o una flor;

de todas esas cosas que tienen la infinita

serenidad de Eva antes de ser maldita.


De todas esas cosas,

frutos, astros y rosas,

que no sienten vergüenza del sexo sin celajes

y a quienes nadie osara fabricarles ropajes.


Sin velos, como el cuerpo de una diosa serena

¡que tuviera una intensa blancura de azucena!


Desnuda, y toda abierta de par en par

¡por el ansia del amar!


Juana de Ibarborou



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¿Nos leemos la próxima semana? Tú decides.


2 comentarios:

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Un abrazo,
Rafael Ortega