Wilson Camero, cuyo nombre completo era Wilson José Camero Rondón, nació en Valle de la Pascua, estado Guárico, el uno de abril de 1954. Murió en Maracay, su tierra adoptiva, el 28 de julio de 2015. Fue poeta, artesano, librero y amante del ajedrez. Cursó la carrera de Biología (estudios que no culminó) en la Universidad de los Andes, en Mérida, donde su Escuela ganó el Primer premio en un campeonato de ajedrez, derrotando a las favoritas escuelas de Matemáticas y de Física, en gran medida gracias al talento ajedrecístico de Camero. Su obra poética se halla dispersa en cuadernos, hojas sueltas y en revistas como La Honda y el pájaro.
Leonardo Maicán
***
Anécdota
Esto va como una anécdota
A mi derecha mano una familia,
madre e hija.
La hija impávida no responde mi sonrisa,
parece una momia.
La madre apenas simula la vergüenza,
su ser cuasifantasma
la aleja de mi armonía.
De una vez rompí mi mirada.
***
No me sale nada
No me sale nada.
Quiero escribir algo magistral.
Algo de altura jamás dicho.
Sencillo y bello además guerrero.
Algo acerca de los bosques,
de los infantes,
de mis floridos días.
Quiero una presencia agradable ella.
Que no diga frases hechas,
que su contradicción no sea evidente,
tan burda,
o sea, una expresión poética,
un diamante en bruto.
Si es de pulirlo que yo pueda
o que él pula mejor mi torpeza,
las nubes, la risa.
***
Tu miseria evidente
Tu miseria evidente, lector.
Yo sé de antemano
algo de tu derrota.
Qué soy yo, me confundo,
no doy en la diana.
Siempre parece que desvarío.
Cada vez me alejo de ustedes.
Soy cada vez más distante.
Horrible podría decirse,
lo que no quiero decir
lo inhóspito, lo irresoluto,
mi más pleclaro deseo
es ser absurdo,
hasta infame, todo lo peor.
Se me aviene desde un trance.
Ya ustedes saben, todos,
no los quiero.
Muy bien,
me parecen muy falsos,
muchos prejuicios.
Esa niña tiene mi anhelo,
mi desfigurada perspectiva.
A mí a última hora
no me importa
un coño de la madre
Soy un engendro,
tinieblas.
Una sola cosa les digo,
no se fíen de mí.




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Rafael Ortega