Tomados del libro La niña de los zapatos anaranjados. Ediciones Estival (2023)
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La memoria es algo que habita en uno, aquí dentro está.
Joan Manuel Serrat
Cráneos que gritan aquí dentro.
Matías Adrián, mi nieto de cinco años
1
Estrépito
Recuerdo cuando su risa inundó toda la casa. Era como un vendaval de entusiasmo. Nada se quedaba inmóvil ante su irreverente carcajada. Todo se movía ante el estrépito de su presencia.
2
Pluscuamperfecto
Siempre estuvo en el pluscuamperfecto de su pasado. Cuando él llegó, ella ya había leído el libro de las mentiras.
3
Mito
El mito de la verdad era negarlo todo. La oración culminó con la señal de la cruz.
4
Sin término medio
Él contenía una imaginación incontrolable. Ya había recorrido mundos insospechados con solo cuatro años.
5
Muerte líquida
No hubo contratiempos para su muerte líquida. Todo aconteció bajo una lluvia pertinaz.
7
La mujer sin rostro
Quién le responde a la mujer sin rostro. ¿Será posible ver a través de los dedos de los pies? o simplemente dejar que los poros hagan su trabajo.
8
Se volteó sobre sí mismo
Nada pudo hacer para revertir su desasosiego. El calcetín se quedó con su hueco excéntrico al lado de su compañero inseparable. El dedo gordo hizo su mueca de costumbre.
10
Febrero
— ¿Mamá por qué febrero no tiene 30 días?
—Hijo porque es una regla.
—Entonces dile a la regla que me regrese esos dos días porque los necesito para jugar.
—Voy a buscarlos, ya vengo.
31
La niña de los zapatos anaranjados
La niña de los zapatos anaranjados vuela y alcanza el arcoíris. Sola. Ruedan sus lágrimas desnudas por el acantilado. Se derraman en la muerte de lo que fueron sus huesos. Agua como la figura del desengaño. Muere.
66
Hubo alguna vez un animal extraño
Hubo alguna vez un animal extraño y más que extraño, único en su especie. No era de este planeta. No era verde ni blanco ni azul ni tenía una sonrisa espléndida. En definitiva era un animal oblongo y raro también. Pero me agradó su presencia desde el primer momento en que lo vi. Él me vio también. Se hizo el desentendido o más bien el tonto. El caso es que tenía tres cabezas y tres manos. Se movía lento, muy lento, con sus dos extremidades delgadas y frágiles. Me acerqué a él. Le di agua y me abrazó por dos siglos.
90
Las actrices se plantaron frente a frente en el escenario
Las actrices se miraron, no dijeron palabra alguna. Todo fue un follaje corporal. Giraron, se detuvieron, caminaron, lloraron, giraron otra vez, pero en sentido contrario, rieron. No hubo disputas. Sus emociones habían ido y venido. Fueron ellas dos o eran los personajes. Piernas abiertas, gesto celeste, se miraron. Glúteos de agosto. Sudor de noches. Se acercaron al proscenio. Cuarta pared. Retroceden, vuelan, giran, sonidos guturales, escupen, tragan y vomitan. Enfáticas. Hablan las tablas, fluyen, respiran, cervicales acopladas. Los personajes o ellas: etéreas, levitan cenitales azules, suenan las cuerdas rasantes, los griegos, Diderot, cadalso, El jardín de los cerezos, la historia, Beckett. Caóticas, caen, continúan. Se besan. No hubo comentario alguno después de la salida.
136
Saturno y mi alter ego
Mi alter ego me cuenta que en Saturno existe una mujer sin infortunios y a todo le dice que sí. Ella es la que quiero para mis desventuras al lado de Borges y su biblioteca de Babel, al lado de Miguel y su Quijote, al lado de Cadenas y sus Cuadernos del destierro, al lado de Homero y su Ilíada. Reinventarme mi otro planeta. Para que no existan excusas al contener mis leyes y así mirar mis sueños y así inventar una tristeza perenne. Calles que giren solo hacia la izquierda. Ríos y lunas que lleguen a la puerta de mi casa. Hombres enanos que escriban solo poemas y mujeres gigantes que escriban más poemas con palabras inventadas por ellos en tertulias eternas.
151
Mientras
Mientras me escuches, escribiré.
152
Ser
En qué momento dejé de ser lo que pretendía ser.
153
Es tarde
—Es tarde
— ¿Para qué?
—Para vivir dos veces.
154
Los árboles se mueven
Cada vez que veo por la ventana, los árboles se mueven. La tierra está húmeda. Luna llena. No aparecen las luciérnagas para alumbrar el camino. Las espigas vuelan por todas partes. La brisa pega en la cara y quema. A lo lejos, las mujeres cantan lo de siempre. Llueve.

Excelente trabajo. Textos impecables y contundentes. Felicitaciones 👏
ResponderEliminarTextos que sumergen a otros mundos!!
ResponderEliminarExcelente, palabras mayores!
ResponderEliminarDespués de analizar los distintos fragmentos de La niña de los zapatos anaranjados, puedo decir que es una obra que invita a detenerse y reflexionar. Cada texto, aunque breve, encierra múltiples significados y permite diferentes interpretaciones, lo que hace que el lector participe activamente en la construcción de su sentido.
ResponderEliminarA lo largo de los fragmentos aparecen temas universales como la infancia, la memoria, el paso del tiempo, la esperanza, la pérdida, la muerte y la búsqueda de identidad. El uso de un lenguaje poético y simbólico consigue transmitir emociones profundas sin necesidad de explicarlas de forma directa, dejando espacio para que cada lector encuentre su propia conexión con la historia.
Quiero felicitar al autor por su capacidad para transformar situaciones cotidianas y emociones complejas en imágenes literarias tan poderosas. No es común encontrar una obra que, con tan pocas palabras, despierte tantas preguntas, sentimientos y reflexiones. La niña de los zapatos anaranjados demuestra que la literatura no solo cuenta historias, sino que también nos invita a mirar la vida desde otra perspectiva.
Muy bueno. Los malacostumbrados por ti a esperar textos como este. Qué compromiso!!
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