jueves, 14 de mayo de 2026

Palabras bajo libertad (XIV / 2026)

Palabras que son flores que son frutos que son actos... 

Octavio Paz: La estación violenta.


Edición y nota:

Manuel Cabesa


***


Raquel Camacho (15 de mayo de 1995), fue nacida para el arte: conocida principalmente como actriz, adelantada en el arte de la perfomance, también tiene dotes para la música, el baile y la poesía. Amante de los sombreros, vive como uno de los cronopios inventados por Cortázar, autor a quien rinde culto y fidelidad. Para celebrar la trigésima primera ronda de su ciclo vital, hoy abrimos este espacio para recibir sus palabras.

 

(mcabesa)


1.


Si las palabras 

transmitieran tanto silencio 

podría decir algo. 


***


2.


Toda palabra es un hechizo.


Cuidar las palabras, 

elegirlas para cada ocasión, 

saber en qué medida, 

volúmen e inflexión usarlas 

es la magia.


Hay quienes hablan sin arte,  

hay quienes 

por momentos no dominan 

sus propios encantamientos, 

quedan atrapados 

en los espejos de su lengua. 


Hay quienes creen que el verbo 

creó el universo 

y aún así son capaces 

de hablar sin medir 

las consecuencias de sus palabras. 


Hay palabras dichas 

que ya he olvidado 

y siguen haciendo milagros.


Palabras que ya no creo 

y por las cuales 

seguiré siendo medida.


3.


cuerpo libro, 

cuerpo mapa, 

cuerpo territorio, 

cuerpo escenario, 

cuerpo materia orgánica 

de creación para la creación.


***


4.


Buscamos calor 

porque queremos consuelo

un rastro de sol 

en la cuenca de las manos


La noche ha sido fría 

y nuestras soledades 

necesitan refugio


El alma 

ha alargado su invierno


Recolectamos lana 

porque estamos

desmenuzados

vamos por el mundo 

juntando las hebras

los restos de un todo


Intentamos construir algo 

que se parezca a la compañía

un tejido

un remiendo 

para cubrir el desamparo


Sobrevivimos

mientras el mundo 

se empeña en destruir 

nuestra ternura.


5.


Volver al claustro materno

seguir vistiendo rosas

disponerme a un yagrumo


encontrar la extensión de mi obra

alargar las patas de las garzas

dejando un rastro de plumas

a la desnudez del vuelo


***


6.


Soy el recuerdo encarnado 

de los seres que amo 

y de los que amé 

en ésta y otras vidas 

pero que ya no me acompañan. 


Soy cada uno 

de los escritores que he leído, 

ese algo que no puedes descifrar, 

que como el agua 

se evapora y vuelve 

convertida en lluvia 

en un ciclo eterno. 


Soy mi madre y mi padre 

y sus ancestros, 

la tierra que habito 

y la que habité.


Soy cada uno de mis amantes 

y los amantes de mis amantes. 


Soy cada persona 

con la que me he comunicado, 

cada canción 

con la que he llorado, 

arte y ciencia. 


Soy lo que no tiene nombre. 


Soy tú y él y ella, 

soy colectiva e infinita.

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Un abrazo,
Rafael Ortega