-Manuel Cabesa-
A Ella, mi fuerza y mi forma ante el paisaje
J.S.P.
Con el transcurrir de los años, desde el principio de aquellos 80 en que el joven poeta Luis Alberto Angulo participara en los Talleres de Creación Literaria del antiguo Celarg y que publicara su primer libro en solitario, pues antes de que comenzara esa década nuestro amigo ya había visto su nombre impreso junto al de su padre en Viento Barinés, (UC, 1978), bajo el título de Antología de la Casa Sola (Fundarte, 1981) ha corrido desde entonces mucha agua y muchas páginas hasta llegar a esta compilación.
Laar's poética (Complejo Editorial Batalla de Carabobo, 2026) se presenta como una antología de textos de opinión publicados en diario digital Ciudad Vlc, pero en realidad es mucho más que eso: se trata de un campo abierto a la palabra cruzado por sutiles veredas donde el poeta Angulo va dejando rastros acerca de su andar en la literatura.
Podríamos desgranarlo de la siguiente manera: como su título anuncia hay una profunda reflexión acerca del ejercicio poético partiendo de la experiencia del autor, lo que le permite afirmaciones como:
El poeta, desde el mismo estatuto de la creación, habla de su hacer. A veces de manera no deliberada, un poema pregunta y responde desde sus propios signos.
Sin embargo, no se trata de un libro teórico en absoluto, es algo menos y algo más que una reunión de reflexiones: es una mirada amorosa hacia la poesía como expresión de la vida y celebración de la vida a través de la poesía.
En estas páginas Angulo nos da testimonio de su lar nativo: Barinitas, pueblo de piedemonte donde la sombra de los hermanos Arvelo Larriva planea sobre el deslumbramiento de un muchacho que a través de su familia se va abriendo a los dones de la palabra.
De sus años de formación en la solariega Valencia, la de Venezuela (como reza el poema de José Rafael Pocaterra) y su encuentro con los grupos y poetas de la época y muy especialmente a los vinculados a la benemérita revista Poesía.
Es también un reencuentro con aquellos poetas que han guiado su andar y se han gerenciado su afecto más allá de la simple lectura crítica.
Un repaso autorreferencial a una poética que se va formulando con los años y que se transforma en su evolución en lo que el mismo Angulo denomina "una poética del decir": expresión limpia del poema para que desde lo profundo del habla se transforme en permanencia.
Una doble antología poética: la del afanado lector que comenta a los poetas de su afecto y los comparte en generosas muestras de su arte.
Y la del autor mirándose a sí mismo y realizando un balance perentorio de sus palabras esparcidas en los diversos títulos que ha tenido a bien publicar.
Pocas veces tenemos la oportunidad de ver como un autor muestra sus piedras (imagino que sabe jugar dominó) sin ningún narcisismo autocomplaciente, sólo leyéndose como si de otro poeta se tratara para dar carta de creencia a su trabajo.
Afortunadamente Angulo ha podido mantenerse al margen de los festines de la crítica laudatoria y vacía que enaltece el ego y enturbia la relación con el trabajo, lo que permite que hable de sí mismo sin falsa modestia ni aspavientos.
Porque para Luis Alberto Angulo la palabra es expresión de vida que se manifiesta en la lectura y la creación:
poesía
presencia iluminada
gota de agua
para la sed del mundo...


Los miedos se atrincheran en la ignorancia
ResponderEliminarquejas vacías los torpes rencores y arrogancias
sombra desconocidas se anidan en los rincones
nos acosa sin identidad.
falsos los ciegos caminos.
Otra vez la marginalidad
se esconde en las causas roídas
en grandes peñascos
de dolores mal vividos
paridos en dilemas erróneos
los espejismos borrachos
aquellos divagan no se creen la misma gentes.
El hilo tenaz palpita su fuerza se derrama
La rueda gira choca contra ellos mismos
un mundo gris he inhóspito, los unos niegan a los otros
cavando su agujero negro .
hasta que la fe tenue luz despierte
Clamando en sabiduría.